Por: Mauro
Rocamora (*).
El clan Godoy
al que se encuentra integrado el diputado provincial Ramón Villa promete
posicionarse como uno de los reductos de oposición al gobierno de Gustavo
Sáenz. El legislador rivadaviense protestó, recién este fin de semana, porque
el oficialismo no incluyó en la convocatoria a sesiones extraordinarias el
decreto de emergencia sanitaria y social en el norte. A la que, dicho sea de
paso, Villa conoce de primera mano desde 2.016 y hasta de su propia mesa familiar.
De cualquier
manera, Villa cuestionó que Sáenz haya sancionado por decreto de Necesidad y
Urgencia la emergencia sociosanitaria en los departamentos Rivadavia, Orán y
San Martín. Según el parlamentario esto no se canalizó por esta vía, debido al supuesto
intento de “no escuchar a los diputados de cada uno de los departamentos;
entonces, no hay que escuchar, no hay que debatir los temas”, le dijo este fin
de semana a la FM norteña Génesis.
Si bien el
representante por Rivadavia admitió que al publicarse el DNU “no es obligación
porque un Decreto de Necesidad y Urgencia no pasa por las cámaras”, aunque consideró
que sí es importante el respaldo parlamentario para este tipo de normas. Sin
embargo, es probable que Villa cuente con información de tal situación provista
por el ex Ministerio de Primera Infancia, el mismo que en 2016 nombró a su
esposa, Blanca Saade.
Este fin de
semana, el escándalo que detonó fue justamente que Primera Infancia podría
haber sido un engranaje clave para el ocultamiento de la situación crítica por
madres y niños desnutridos en Rivadavia, Orán y San Martín. El periódico Cuarto
Poder publicó información confidencial que apunta en tal dirección y complica a
la gestión Urtubey, principalmente en lo que competía a las carteras de Salud y
Primera I.
Hablar x
hablar, hablar al cuadrado.
El 7 de enero
de 2016 se publicó en el Boletín Oficial el nombramiento de la cónyuge de
Villa, Blanca Azucena Saade en la Secretaría de Niñez y Familia, dependiente de
Primera Infamia, en un cargo político Nivel 1. La polémica en la que quedó
envuelto este Ministerio que 4 años atrás reclutó a la esposa del legislador se
debe no sólo a la cortina de humo que con fuerza se sospecha que tendió en los
casos de desnutrición y muerte por esta deficiencia, sino por el presupuesto
superior al de la cartera de Salud que tuvo durante la gestión Urtubey.
Con el cargo
legislativo desde hace un lustro, el diputado Ramón Villa supo desarrollar un
más que potente olfato que le permitió adivinar la dirección en la que iría
Eolo, dios de los vientos. Miembro fundamental del Frente de Todos, hasta no
hace más de un año podría rastreárselo igualmente cerca del ex gobernador Juan
Manuel Urtubey. Y de ahí hacia atrás, también.
Con el final de
la gestión U, cerrada el pasado 10 de diciembre, en cambio el giro en el timón
provincial y su alianza inquebrantable con Manuel Santiago Godoy, ex presidente
de la Cámara baja, lo dejaron en posición menos cómoda. De seguro, no debe
haber sido muy de su agrado, lo mismo que a su grupo familiar, la supresión que
la administración Sáenz hizo de la cartera Primera Infamia. Hete aquí la
molestia, más allá del debate por la desnutrición, en el que Villa podría
aportar información.
(*) NdR, 9 de
febrero de 2019.