#Actosporunodemayo
F.P.
La CGT convocó
este miércoles a los senadores nacionales a una ronda de diálogo con el fin de
fundamentar reparos al proyecto de Ley ómnibus que se iniciará el análisis en
los próximos días en esta cámara. La invitación fue planteada a parlamentarios enlistados en el mileidismo
offshore como el salteño Juan Carlos Romero, vocal en la Comisión de Presupuesto
y Hacienda, como también a otros de sus pares de variada filiación partidaria
(al menos en lo nominal).
El dato de esta
jornada fue la presencia del Gobernador bonaerense Axel Kicilof en el hall del
edificio situado en calle Azopardo 802, la ratificación del paro previsto para
el 9 de mayo próximo y los puentes tendidos hacia legisladores no tan sumisos a
Balcarce 50. En el medio, los triunviros cegetistas intercalaron fuertes
cuestionamientos al mileidismo por lo regresivo de la media sanción contenida en
el proyecto de ley ómnibus, junto con cerbatanas dirigidas al esquizoucerreismo
y algunos dardos más soft hacia el pejotismo paramétrico.
En esta línea
de acción trazada coincidieron Héctor Daer, Rodolfo Acuña y Pablo Moyano, en
nombre de la Confederación General del Trabajo. Esta troika recibió, sin darle
aún el rol pleno, a Kicilof como el prospecto de líder político -o al menos uno
de los posibles- del hemisferio peruca. Aunque no lo entronizó en la función de
contrafigura de la oferta libretaria.
Es sabido que
el mandatario bonaerense fue en la víspera quien de manera más vehemente exhortó
a frenar el trayecto de la iniciativa oficialista en Cámara alta [NdR: Ver artículo].
Por ello, Axel Kicilof se posicionó “al lado de los trabajadores para
reconstruir una Argentina con soberanía política, independencia económica y
justicia social”, como dijo este 1 de mayo en su cuenta en X.
Mientras, en Senadores
se aguarda una postura algo más analítica de sus integrantes, en relación al
proyecto de Ley ómnibus. En filas paraoficialistas, Romero es uno de los que
bascula entre pavimentarle al Jefe de Estado un sendero en que tácitamente le
ofrezca la potestad de legislar por su cuenta o limitarle dichas prerrogativas.
A lo mejor en este último caso, previendo algún traspié mileidista como el que
auguran los informes más recientes del FMI.
La aprobación
de esta iniciativa le daría al titular del Ejecutivo nacional la chance de encomendarse
con frenesí a la Stihl, en cuyo caso no dependería de los guiños o reparos del
Parlamento. En contraste, la modificación del texto que arribará en las
próximas horas desde Cámara baja posiblemente pospondría el cronograma del
Acuerdo de Mayo, previsto originalmente para el 25 de este mes en Córdoba. Una
fecha que el oficialismo tendió a relativizar en sus últimos pronunciamientos.
Ciertamente que
antes está el paro y movilización convocado por la CGT el 9 de mayo próximo, al cual asistirá
Kicilof, tal como lo hizo en la reciente movilización en defensa por la
Educación pública el pasado 23 A. Un protagonismo al que el kirchnerismo sugiere
pasarle la escofina, en un intento por imprimirle menor velocidad o bien por
condicionar a través de la expectativa de votos a futuro (según los
kicilofistas). Lo cierto es que la Central está, la figura también, sin embargo
enfrente las bases están. Y se va armando el escenario de mayo.
NdR, 1 de mayo
de 2024.