#VariableSocial
La Stihl a
puras dentelladas, la guadaña dando refucilos con su filo al aire y las
jubilaciones en dos pagos, sin dudas han exaltado la motivación sanguinolienta
del mundo de las finanzas. Pero la hemoglobina no debe nublar la visión del
firmamento: la incredulidad se mantiene entre los sacerdotes de semejante
sacrificio, en cuanto al tiempo que nuestros Isaac soportarán los dorsos
lacerados por tales azotes. Es decir, el nivel de “resiliencia”, según la
terminología impuesta por las finanzas al lenguaje actual.
Entre los que
recelan del aguante criollo ya se anotaron la cúpula del Fondo Monetario
Internacional y varias consultoras internacionales. Este jueves santo, también
se inscribió en dicho grupo el economista Robin Brooks, estratega de Goldman
Sachs y antiguo titular del Instituto Internacional de Finanzas.
Según el
especialista, “una recesión muy severa está comenzando a desarrollarse en
Argentina y ya se puede ver esto en los datos hasta enero de 2024”, los cuáles
figuran en color negro en el gráfico publicado en X. Al igual que varios de sus
pares, Brooks estima que “el nuevo gobierno merece todo el crédito del mundo
por impulsar un ajuste fiscal masivo”.
Aunque en dicho
contexto cabe una pregunta fundamental: ¿”Es este ajuste sostenible”? Según
Brooks, este panorama se avista como un fenómeno “poco claro”. Y no
precisamente por las conjeturas en un círculo de benefactores de los
connacionales criollos, sino porque entre los cerriles muchachos de las
finanzas cunde el temor que el barquichuelo mileidista pudiese naufragar en un
océano de vituperios, bronca y manifestantes con los puños llenos de verdades.
Gráfico: Robin Brooks (IIF).
NdR, 29 de
marzo de 2024.