#LaPastaLaCasta
La
actualización salarial del presidente Milei no llamó tanto la atención por el
violento contraste con haberes atrasados para el 80 % de los argentinos, sino debido
a los incontables titubeos posteriores en que incurrió el homónimo del mandatario
para intentar explicarlo. En este zigzagueante intento de fuga en medio de la
delicada cristalería, el Jefe de los Restos del Estado pretendió involucrar
hasta a Cristina Fernández de Kirchner.
Pero la ex
Presidenta le retrucó que lo suponía “más valiente”, una imputación inédita en
referencia a quien se la pasa en una escalada de bravuconadas y vituperios. Al
control de su temple, CFK clarificó la situación: “Resulta que se descubre que
usted y sus funcionarios se aumentaron el sueldo un 48% ¿y no se le ocurre
mejor excusa que echarme la culpa a mí, por un decreto que firmé hace 14 años”?
Y continuó
indicando que “mejor ni le digo a quién me hace acordar, con esto de echarle la
culpa a una mujer”, rememoró al ex Presidente Mauricio Macri, aunque sin
mencionarlo explícitamente. Aunque el antecesor de Milei en la primera
magistratura dejó su sello de gestión a fuerza de sus reiteradas referencias a
su hija, de corta edad, o bien a su esposa, Juliana Awada.
Aunque otros
intérpretes evaluaron la hipótesis que tal referencia de CFK se envió en X en
recuerdo de Alberto Fernández, luego de la no menos famosa fiesta de cumpleaños
en la Quinta de Olivos en honor a su cónyuge, Fabiola Yáñez. El ex titular del
Ejecutivo nacional también fue invocado últimamente desde el PJ, cuya
titularidad increíblemente aún ejerce en lo formal, y reunión de congresales el
próximo 22 de marzo.
Y a propósito
de todo este berenjenal, la ex Secretaria Legal y Técnica de la Presidencia
Vilma Ibarra aportó este domingo la siguiente contribución. La abogada detalló
que “la firma del decreto con el que Milei se aumentó el salario requiere ´token´
y ´contraseña´”, por lo cual “necesitamos saber si el Presidente firma sin
saber, deja que cualquiera firme o si es un mentiroso”.
Un variado menú
de posibilidades, del que cada uno irá indicando alguna como su preferida. Y
que desde nuestras oficinas de trabajo intuimos cuál puede llevarse la
inclinación mayoritaria. Hagan sus apuestas.
NdR, 10 de marzo
de 2024.