#DesunionNacional
La amenaza de
secesión expresada por 6 distritos patagónicos se va extendiendo al resto de
las provincias, en otro fin de semana frenético de la era mileidista. El
respaldo de peso a este bloque de provincias unidas del sur lo dieron en las
últimas horas los mandatarios de Buenos Aires, Axel Kicilof, y el de Córdoba,
Martín Llaryora.
En viaje a una
conferencia neocon en Maryland (EEUU), donde hablará este mediodía, Javier Milei
designó a los Gobernadores como “degenerados fiscales” y amenazó con meter
preso al chubutense Ignacio Torres. En contraposición, Kicilof respaldó en X a
sus pares, le recomendó a Milei que se haga “hombre y acepte que perdió” y le
pidió que “cumpla con la ley y transfiera los recursos que le corresponden”. Ya
que “las provincias no van a acatar las cosas que usted dice”, para las que “no
tiene legitimidad alguna”.
El propio
Torres echó mano a la única carta sobre la mesa y redobló la jugada: adelantó
su predisposición a ir preso, antes que rifar los recursos de los chubutenses.
Un compromiso verbal que, comparado con cualquiera hecho por su gris antecesor
(Mariano Arcioni), catapulta a cualquiera a ser comparado con Charles De
Gaulle.
Desde el norte
argentino, el formoseño Gildo Insfrán adhirió a “las expresiones y las
advertencias de los colegas Gobernadores de la Patagonia: sin federalismo no
existe la República Argentina como tal”. Por ello, el Gobernador pejotista deploró
“las agresiones de la gestión nacional
contra las provincias” por violar la organización federal estipulada en la
Constitución nacional, a la vez que daña todavía más “a la población de todo el
país”.
En medio del
informe macroeconómico que el Ministerio de Economía acaba de mostrarle a la
funcionaria del FMI Gita Gopinath, la génesis de la que surgieron esos números estuvo
en el eje de la controversia. Así, Insfrán recordó que “ningún superávit es
sustentable si se logra a fuerza a incumplir obligaciones legales para con el
pueblo y las provincias”.
En tanto, desde
Juntos por el Cambio firmaron un documento ígneo hasta el mendocino Alfredo
Cornejo (a quien iba a visitar el ministro Guillermo Francos) o el Jefe de
gobierno porteño, Jorge Macri. En efecto, el apoyo al Sexteto patagónico fue objeto
del pronunciamiento que llevó las firmas de Leandro Zdero (Chaco); Gustavo
Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Rìos), Carlos Sadir (Jujuy), Marcelo
Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis), y Maximiliano Pullaro (Santa
Fe).
Mientras, la
CGT expresó su solidaridad “con el reclamo federal de los gobernadores patagónicos”.
En esta línea, la central obrera rechazó “extorsiones del gobierno nacional”,
sobre la base que “los argentinos necesitamos de consensos para atravesar la
crisis que estamos viviendo”.
Y siguen
llegando las adhesiones, dirigidas al chubutense Ignacio Torres, al neuquino, Rolando
Figueroa, al rionegrino Alberto Weretilneck, al fueguino Gustavo Melella, al
santacruceño Claudio Vidal y al pampeano Sergio Ziliotto. Mientras el resto de
los mandatarios continúa en estado de deliberación y mensajes en Telegram al
rojo vivo.
NdR, 24 de
febrero de 2024.