#SteveElDeSiempre
Si hay una
canción difícil de superar es la original “Open Armas”, el primer exitazo del
grupo Journey del año 1981, entonado por quien este lunes cumple 75 años. En
efecto, si se compara con las versiones posteriores se hará muy difícil alcanzar
los tonos de Steve Perry en aquella pista, luego incluida en la banda de sonido
de la película “Heavy Metal”.
Durante años apodado
“La Voz”, el vocalista fue el cantante que mayor éxito logró con el grupo,
también integrado por el tecladista Johnatan Cain (coautor de “Open arms”) y el
guitarrista Neil Schon. Desde 1977 y hasta una década más tarde, Perry fue el frontman de los Journey
(luego regresaría del 95 al 98) más allá del también exitoso disco solista que
sacó en 1984 e incluía el éxito “Oh Sherry”, protagonizado por su novia de
entonces, Sherry Swafford.
Alguna vez, el
artista contó que prefería andar por ahí, detenerse en algún pueblito no muy
conocido y charlar con gente común. Rara avis en el mundo hiper glamoroso del
rock de los años 80 cuando la propensión era concurrir a fiestas e ir de cita
en cita con algunas chicas, ya fuese conocidas o no.
El desempeño
vocal de Steve fue reconocido por críticos, colegas y público en general, entre
ellos Jon Bon Jovi. Mientras que en el ambiente, un sondeo de la revista
Rolling Stone lo situó entre los 100 vocalistas de todos los tiempos; además que
en mayo de 2017 el Salón de la Fama del Rock lo incluyó como miembro,
posiblemente en busca de recobrar algo de lustre en medio de tanto rappero y
reggaetonero.
De ascendencia
portugesa, Perry alternó reconocimiento con una banda que si bien no llegó a la
cima en cuanto a ventas, tuvo sus momentos de gran éxito en los 80. Una amiga y
presentadora televisiva contó algunas anécdotas que lo definen como un tipo
sensible, sencillo y romántico empedernido (llegó a casarse con una chica
enferma de cáncer, quien murió a poco de unírsele). Como se trasluce en cada
una de sus canciones, interpretada como si fuese la última.
Al tipo se lo
puede encontrar uno en un partido de baseball o de basquet, metido entre la
platea como uno más. Seguro te va a saludar y a sacarse una foto, si se lo
pedís. Como haría una superestrella. No cualquiera, sino uno de los grandes.
NdR, 22 de
enero de 2024.