#LluviaDeInversiones
La principal
traba al arribo de inversiones sobre el cual descansa el ideal de república
bananera, sostenida por el mileidismo, por ahora son las normas internacionales
y los alertas ante desplazamiento de narcotraficantes. Al menos por el momento,
esto emerge como resumen luego de la detención en un country de la localidad
cordobesa de Malagueño de los familiares del jefe del cartel de Guayaquil, José
Adolfo “Fito” Macías Salazar.
En un operativo
ordenado por Interpol, realizado este jueves de manera conjunta entre la
Policía de Córdoba y fuerzas de seguridad nacionales, detuvieron a ecuatorianos
emparentados con el Jefe narco que semanas atrás protagonizó una impresionante
fuga de un penal del mencionado país. Según se estableció en la investigación
preliminar, los Macías Salazar habían adquirido o alquilado, mediante una
operación realizada en dólares, una propiedad en el country ubicado entre la
capital cordobesa y la ciudad veraniega de Carlos Paz.
La adquisición
de este palacete se concretó dos días antes de la espectacular fuga de “Fito”
Macías Salazar. A tal punto que el pasado 5 de enero -víspera de Reyes- la
mujer y los tres hijos del criminal ecuatoriano se mudaron a esta casa en el
country Valle del Golf, 48 horas antes que el mundo se enterase de la evasión
que a su vez desencadenó un fenomenal proceso de desestabilización institucional en Ecuador.
De lo cual la
irrupción de bandas de narcotraficantes no resulta ajena. Desde tiempos de
Abdalá Bucaram y Jorge Norero González -a fines de los 90- al frente de la sede
gubernamental en Quito, esta economía sudamericana alardeó de ser la máxima
expresión en materia de dolarización y desregulación estatal sobre las
transacciones mercantiles (privilegiando el resultado numérico final, antes que
su pulcritud y/o legalidad).
En paralelo, la
irrupción de extraños “inversores” con dificultades para justificar la
procedencia de su fortuna desencadenó una ola de inseguridad y prójimos ejecutados
de manera sangrienta a plena luz del día. Lo que obligó a los diversos gobiernos
ecuatorianos a, esta vez sí, poner en acción al Estado por medio de las fuerzas
de seguridad y fuerzas armadas.
Este Edén para
enriquecer a los más ricos, aún prescindiendo de escrúpulos al momento de
certificar el origen espurio o no de tantos billetes, dejó a una gran cantidad
de ecuatorianos en condición de indigencia y miseria. Lo que con un Estado en
retirada, los desguarneció aún más de la prepotencia o la filantropía narco.
Sin dudas, la militarización
ordenada por el presidente Daniel Noboa fue un acting mediático tendiente a
reflotar la idea de que se combatirá a los narcotraficantes. Entre ellos, a
nuestro ahora conocido Fito Macías Salazar. El coronel narco ya demostró, no
sólo poder de fuego a través de su organización criminal como para mojarle la
oreja a las autoridades del país; sino, también, su determinación expresar una
imagen de poder.
En Ecuador, las
elecciones presidenciales celebradas a mitad de octubre pasado se llevaron a
cabo en medio de operativos de seguridad nunca antes vistos para preservar la
integridad física de candidatos y electorado. No fue inaudito ver a todos los
aspirantes concurrir a estos comicios con chalecos antibalas y nutrida custodia
policial. En agosto de 2023 ya había sido asesinado el candidato presidencial
Fernando Villavicencio, quien prometía postura inclemente frente a
narcotraficantes y criminales de alto nivel de beligerancia.
La asunción del
ecuatoriano-estadounidense Noboa, en principio consiguió aquietar las aguas,
pero no tanto. En sus antecedentes, el actual mandatario carga con el pesar de
figurar en los Pandora Papers debido a su predilección por ocultar fortunas en
guaridas fiscales caribeñas. Esto le hubiese imposibilitado acceder al cargo,
según la normativa ecuatoriana; sin embargo la desregulación también parece alcanzar
al marco jurídico de este país.
Una economía -la
ecuatoriana- asumida como norte por la actual gestión que va camino a cumplir 45
días en Casa Rosada, como así del principal ideólogo político del macrismo, el
consultor Jaime Durán Barba. Igualmente, con su proveedor de ideas económicas (función
que en 1996 cumplió para la gestión Bucaram) Domingo Cavallo, otro nombre
refulgente para los ecuatorianos.
De manera tal,
en gran medida los anuncios del gobierno local en materia de ajuste, tarifazos
y búsqueda de inversores internacionales pudieron haberse interpretado como luz
verde para fijar base en nuestro país, a ojos de estos cárteles. De esto se
desprende el aterrizaje de los familiares de Macías Salazar en Malagueño. Y el
resto, la conexión local, dependerá de las ganas de la justicia para dejar de
remolonear con este tipo de causas en que muchos dólares hay de por medio.
NdR, 19 de
enero de 2024.