#ElFondoVisita
La señal que varios
esperaban se dio y es la extensión de la misión de monitoreo que el FMI hará
sobre la economía de nuestro país, con desembolsos en duda. Por ahora, sin la
inyección de dólares que demanda el
mileidismo haciendo sonar el índice y el anular sobre la mesa en cada reunión
con los enviados del organismo de crédito internacional, de paso por nuestro
país hasta el final de esta semana.
Es inocultable
la urgencia por estos fondos de parte del gobierno criollo, por más seguridad
que intenten impostar Luis Caputo, Nicolás Posse (Jefe de Gabinete) y/o
Santiago Bausili. Una artimaña que naufraga ante quiénes manejan el visor de
rayos X, o sea, los números actualizados de la macroeconomía argentina. Es la
carta que tienen bajo la manga los enviados de Washington.
Los embajadores
del norte de nuestro continente -Luis Cubedu, Ashvin Ahuja y el encargado
permanente del caso argentino, Ben Kelmanson- sostienen cierto escepticismo en
cuanto a la gestión actual en Balcarce 50. Mientras, del lado rioplatense manda
la perplejidad, luego de 29 días a puro descerrajar un ajuste aún más brutal
que el provisto por la gestión concluida el pasado 10 de diciembre.
En principio, la
simplificación hecha por el mileidismo suponía que salarios deshilachados,
quita de subsidios energéticos y de transporte, y la apropiación de fondos
previsionales podría resultar menú atractivo para el Fondo Monetario. Tal vez,
por este cálculo inicial se quemaron puentes con China y los BRICS, mientras se
apostaba por el arribo de dólares del FMI, más el aporte de los mercados.
Pero los
desembolsos del organismo con base en Washington se interrumpieron en noviembre pasado y los inversores mostraron recelo
ante el BOPREAL, el título público ofrecido en las dos semanas previas que tuvo
escuálida demanda. Por lo cual, es probable que la extensión en la estadía de
la troika Cubedu-Ahuja-Kelmanson no sea la noticia que el mileidismo intenta
contrabandear como señal favorable.
Lo mismo que la
visita de la Nº 2 del FMI -Gita Gopinath- cuyas directivas más duras, en
comparación con las de Kristalina Georgieva, parece seguir el trío antes mencionado.
En medio de una feroz interna entre ambas directivas del Fondo, Casa Rosada pretendió
que el Jefe de Estado consideró conveniente la ocurrencia de tal arribo cuando
se firme el nuevo acuerdo de pago. Algo que parece extenuante para los tiempos
cortos manejados por el oficialismo local.
El contraste de
un gobierno urgido en color esmeralda, a la par de los misioneros con cadencia
vaticana, son la nota del martes. No queda otra para un mileidismo que, por
cuenta propia, decidió atar su destino a lo que definan estos negociadores.
NdR, 9 de enero
de 2024.