#SemestreGuardado
La resolución
de este jueves del Banco Central con la cual duplicó el lapso mínimo de
inmovilización para los plazos fijos UVA ya levantó polvareda. Principalmente
porque lleva a medio año a quienes optan
por el único instrumento que permite cobertura y aventaja a la marcha de la
inflación.
Así, el Banco
Central llevó el período mínimo de permanencia establecido para los plazos
fijos UVA de 90 a 180 días (casi un semestre). En su comunicación “A” 7929,
fechada justo un 28 de diciembre, dispuso que “con vigencia para las
imposiciones que se capten a partir del día siguiente a la publicación de esta
comunicación, en 180 días el plazo mínimo para los Depósitos con opción de
cancelación anticipada en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA)”.
El economista y
sociólogo Carlos Riello señaló en X que con esto habrá “cada vez menos opciones
para cubrirse” a quienes cuentan con ahorros en pesos e intentan situarse a
resguardo de la pérdida de valor de la divisa criolla, en un contexto con
inflación en constante aumento.
A la par, esta “medida
que apunta a complicar el acceso a la cobertura inflacionaria que dan los
plazos fijos ajustados por inflación”, le dijo el economista Jorge Neyro al
diario Ámbito Financiero. Por lo que resulta esperable una merma en la demanda
de estos instrumentos financieros.
En tanto, el
especialista del Centro de Estudios Económicos Scalabrini Ortiz, Federico
Zirulnik, “la decisión del BCRA parece ir en línea con la reticencia de los
bancos a ofrecer estos instrumentos a sus clientes como mecanismo de cobertura
contra la inflación”.
Como se sabe, el
plazo fijo UVA rinde inflación +1 punto porcentual y eso hace que sea mucho más
atractivo que el tradicional, dado que la tasa nominal anual (TNA) pasó del
133% al 110%, lo que equivale a un 9% mensual. Hasta ahora, el rendimiento era
del 11% y los bancos podían colocar los pesos en las Leliq, que cubrían ese
interés, una alternativa que ya no corre desde el inicio de la gestión
mileidista.
Por lo cual, el
único que queda para ofrecer al ahorrista es el UVA, pero los bancos quedan
descalzados a la hora de garantizar la rentabilidad al ahorrista con los bonos
y letras que ofrece el Gobierno como respaldo. Con la medida de este juernes, el
BCRA les hace un guiño porque, al obligar al ahorrista a colocar sus pesos por
seis meses en un plazo fijo, dificulta que éstos sean percibidos como una
opción atractiva.
NdR, 28 de
diciembre de 2023.