#41AñosThriller
M.R.
Un 30 de
noviembre de 1982 la industria cultural estadounidense vivía su instante máximo,
tras la edición del disco “Thriller” de Michael Jackson. Con la producción de
Quincey Jones, quien le había conseguido un seleccionado de artistas invitados,
el cantante proveía al mundo una de los compendios más atractivos de funk, soul,
rock y pop de la historia.
En este trabajo
para la discográfica Epic, Jones le había recomendado a Michael un listado que
incluía casi a la totalidad de los músicos de TOTO (el baterista Jeff Porcaro,
los tecladistas Steve Porcaro y David Paich y el violero Steve Lukather),
además de Paul McCartney y en el solo de guitarra en “Beat it” a un tal Eduard
Van Halen.
El desempeño de
Eddie en las seis cuerdas fue, en esta pista, lo que abrió hacia nuevos
horizontes a esta vertiente cultural que ya empezaba a extinguirse con el final
de la música disco. De hecho, el guitarrista y fundador de la banda Van Halen
siempre agradeció la oportunidad de trabajar con los músicos de TOTO, a los que
consideró desde ahí los “mejores músicos de todo el mundo, cada uno en su instrumento”.
En esta
canción, además, Michael -quien había grabado en un cassette los tarareos de
cada canción- ratificaba el contraste que adornaban unas pistas de batería
electrónica con bajo y una guitarra poderosísima. Como para demostrar aquello
de lo innecesario de “morir para demostrar que eres un hombre”, como postuló
Jackson tomando distancia de las peleas de pandilleros [NdR: fundamento
filosófico a la cultura breakdance, nacida de aquí].
Incluso,
Quincey logró convencer al actor Vincent Price para ocuparse del recitado en “Thriller”
y el intérprete también aceptó participar del video clip. Pues el proyecto
discográfico también descansaba sobre una gran faceta promocional, por medio de
los videos con los que irrumpiría masivamente en la era MTV.
En la tapa de
Thriller, la discográfica y el productor acordaron presentar a Michael con un
traje blanco, realización que estuvo a cargo del fotógrafo Dick Zimmerman. El
díptico interior desplegable revelaba un cachorro de tigre en la pierna de
Jackson, que -contó el artista plástico- mantuvo alejado de su rostro, temiendo
un zarpazo. En tanto, otra imagen de Jackson junto al pequeño tigre se utilizó
para la edición especial de 2001 de Thriller.
En su primera
semana en las bateas de las disquerías, el álbum vendió un millón de copias en todo el mundo. Un buen
comienzo y mejor continuación desde el punto de vista comercial para un trabajo
que desglosó siete simples (el disco contenía “Beat it”, “Billy Jean”, “This
girl is mine”, “Thriller”, entre otros) y a mitad de los años 80 se consideró
que era el disco más vendido en la historia musical.
Una bisagra
para una era con varios cambios en los hábitos culturales venida a partir del
sexto trabajo de estudio de Jackson. Y para el momento de esplendor del rock y
del pop, en general, que iban a dominar los años 80.
NdR, 30 de
noviembre de 2023.