#SondeosManija
La propensión a
difundir números muñequeados y ya fuera de los contornos de la sociología es
advertencia latente, no pasarían un examen de cientificidad. Pero igual pueden
alentar o desalentar en determinada dirección el ánimo de quien/es el próximo
19 de noviembre acudirá/n a la cita electoral para segunda vuelta presidencial.
Según advirtió este
fin de semana el sociólogo Artemio López, con el objetivo pertinaz de sugerir “el
triunfo del candidato ayer libertario, hoy macrista”. En la misión general
dedicada a reinstalar un cúmulo de lineamientos económicos y sociales, más
emparentados con los de 1976-2003.
En tal
contexto, advirtió respecto a un aluvión de ´mediciones´ con variable nivel de
concreción que van de lo tendencioso a lo enclenque. En términos de dilapidación
sociológica, cabe indicar, pues esta técnica cuando es bien utilizada posibilita
recopilar datos y contar con base certera para la toma de decisiones.
Este viernes,
desde El blog de Artemio López, el director de la consultora Equis enumeró
algunos aspectos a tener en cuenta a fin de evitar macaneos:
Sesgo de
muestreo: “Uno de los problemas más significativos en las encuestas es el sesgo
de muestreo, que ocurre cuando la muestra de encuestados no representa
adecuadamente la población que se pretende estudiar. Esto puede deberse a una
selección inadecuada de participantes o la negativa de algunas personas a
participar en la encuesta”.
Sesgo de no
respuesta: “Algunas personas pueden negarse a participar en una encuesta, lo
que puede llevar a un sesgo de no respuesta. Esto puede distorsionar los
resultados si las personas que no responden son diferentes en algún aspecto
clave de aquellas que sí lo hacen”.
Preguntas
ambiguas o tendenciosas: “Las preguntas mal formuladas, ambiguas o tendenciosas
pueden influir en las respuestas de los encuestados y generar datos inexactos.
Es importante redactar preguntas de manera neutral y precisa”.
Efecto del
entrevistador: “En las encuestas realizadas en persona o por teléfono, el
comportamiento y las características del entrevistador pueden influir en las
respuestas de los encuestados. Esto puede llevar a un ciclo de respuesta”.
Tiempo y
contexto: “Las opiniones y actitudes de las personas pueden cambiar con el
tiempo o en función del contexto. Por lo tanto, los resultados de una encuesta
pueden no ser representativos de la realidad en un momento posterior”.
Tamaño de la
muestra: “El tamaño de la muestra influye en la precisión de las estimaciones.
Las muestras pequeñas pueden llevar a resultados no representativos, mientras
que las muestras grandes pueden ser costosas y difíciles de administrar”.
Autoselección
de participantes: “En algunas encuestas en línea, los participantes se
autoseleccionan para participar, lo que puede llevar a un sesgo, ya que las
personas aceptadas en el tema son más propensas a responder”.
Sesgo de
deseabilidad social: “Algunas personas pueden proporcionar respuestas que
consideran socialmente deseables en lugar de respuestas honestas, lo que puede
distorsionar los resultados”.
Falta de
contexto: “Las encuestas a menudo no capturan el contexto completo de una
situación, lo que puede llevar a una comprensión limitada de las respuestas”.
Cambio de
opinión: “Las personas pueden cambiar de opinión con el tiempo, pero las
encuestas no siempre reflejan este cambio, ya que se basan en un momento
específico”.
Sesgo de
preservación. “En contextos muy volátiles, las empresas de opinión preservan
negocios futuros atenuando diferencias en favor de uno u otro candidato, a
pesar de ser distancias estadísticamente consistentes”.
Sesgo de
monetización. “El que paga, gana. Desviación muy común y ya demasiado conocida
como para abundar en su explicación”.
Frente a este
panorama, es preciso insistir en la necesidad que las empresas dedicadas a los sondeos
de opinión en contextos electorales deban regularizar su inscripción en el
Registro de la Cámara Nacional Electoral [NdR: Ver artículo]. Esto permitirá
que la ciudadanía y los medios de prensa cuenten con información fidedigna, acerca
de la firma a cargo del estudio, la ficha técnico-metodológica y quien es el
cliente que la encargó y cuánto pagó por dicha tarea.
Al respecto,
Artemio López descerrajó que los sondeos entrampados en el “sesgo de
monetización” se empardan al más vulgar “choreo”. En cambio, las realizadas de
acuerdo a parámetros sociológicos -es decir, científicos- si bien “no
reemplazan al análisis político, tampoco liberan al dirigente de contactar
personalmente con su base de representación para pulsar expectativas y mucho
menos, sus resultados deben condicionar a los candidatos en su actitud y
determinación durante la campaña”. Caso contrario, pierden la condición
esencial de ser líderes.
En cuanto a tal
signo que distingue a un verdadero dirigente, el titular de Equis recordó una
máxima vinculada con esta herramienta sociológica enunciada por Néstor
Kirchner. “Cuando las encuestas son favorables se avanza y cuando no lo son, se
avanza más”, rememoró en alusión al fallecido ex mandatario.
De nuestra
parte, cabría indicar el requerimiento de validar esta práctica (la realización
de encuestas) ante el resto de la comunidad científica. Aunque dada la utilización
de los sondeos con motivación más de venalidad o la intromisión de actores
provenientes de ramas diferentes a la sociología en estas labores, tal vez
resulte algo ingenuo.
NdR, 3 de
noviembre de 2023.