#ManipulacionPoder
M.R.
Digamos que la
reseña eventual diría que se trata de un aspirante a los máximos cargos de un
país, controlado por un fondo de inversión (Manchurian Global) y al llegar a la
instancia determinante colapsa mentalmente y todo se pudre. Todo se desmorona, hasta
el moldeado mental en laboratorio al personaje central, y la meta de poner al
manejo de cosas del Estado a sujeto altamente manipulable. Si bien hay similitud
con el escenario actual de la política argentina, la síntesis está referida a “The
Manchurian Candidate”.
La tensión
narrativa descansó sobre los hombros del mayor Bennet Marco (Denzel Washington)
y más que nada en la senadora Eleanor Prentiss Shaw (Meryl Streep), una
política estadounidense manipuladora hasta el hartazgo y capaz de lo indecible
en su trepada en el poder y en los negocios vinculados a él. Incluso, hasta
quedar en un segundo plano el
congresista y supuesto héroe bélico Raymond Prentiss Shaw, en pleno ascenso por
las escalinatas de la política de Gringolandia.
Sucede que Bennet
y Raymond se conocieron un par de años antes. Fue cuando participaron de la
Operación Tormenta del Desierto, aquel extravagante ataque a Irak desatado por
EEUU como “represalia” al voleo por los aviones suicidas lanzados contra las
Torres Gemelas.
De ahí, Raymond
Prentiss Shaw salió medio mareado y después de quedar unos días -tal vez
semanas-en boxes le cuelgan condecoraciones, alegando actos de valentía,
durante aquella incursión en Medio Oriente. Tiempo después, con la medallita
como ex militar y el empujón de su madre, Raymond desembarca de lleno en la
política.
De manera tal
que los sueños de Eleanor irán encaminándose hacia la concreción, al ver a su
hijo en dirección a la Casa Blanca. No es la típica madre de los cuentos de
caricaturas, por cierto, sino que la mujer ha ido acunando este anhelo con el
arrullo del fondo de inversión Manchurian Global, cuyo accionar es bastante
similar a los de los fondos buitre.
Cuando se
encauzó el proyecto Raymond irrumpe el ex oficial Marco. El mayor no pudo con
sueños (o recuerdos) relativos a esa incursión por Medio Oriente, bastante
diferentes al que se cuenta en los trípticos impresos del joven parlamentario
en su progresión hasta la instancia culminante de la política.
Con este
envión, Marco intentará contactar a Raymond por ser el congresista el único que
puede develar si sus remembranzas más terribles son compartidas por su antiguo
compañero de armas. Pero se topará con el obstáculo interpuesto por la tozuda
Eleanor, quien está apuntalada por los mencionados y oscuros inversores
(achuran sin miramientos a rivales políticos).
Hasta que la
arquitectura político-empresaria se empieza a descuajeringar cuando Marco
finalmente logra reunirse con Raymond y le cuenta su calvario. Y algo hace
click en el bocho del congresista Shaw. También conocida por el título “El
embajador del miedo”, la peli dirigida por Johnatan Demme se estrenó en julio
del año 2004. Por momentos, pareciera narrar algo sobre estos días en nuestro
país, aunque va a cumplir 20 años en cartel.
NdR, 27 de
octubre de 2023.