#LupaEnBuenosAires
F.P.
Con casi 17
millones de electores, los Buenos Aires -provincia y ciudad- por su peso
electoral, más la variable domiciliaria de candidatos y medios de prensa
estuvieron en el centro de la atención en los recientes comicios del 22 O. En particular, la Ciudad por las
alteraciones en el comportamiento de los empadronados, luego del fiasco del
voto electrónico y un plan de contingencia para suplantarlo.
Allí, los 2.973.372
electores fueron convocados a emitir dos boletas ´para seleccionar cargos
locales (Intendente porteño, legisladores y comuneros) y además fórmula
presidencial y legisladores nacionales. De izquierda a derecha, en el distrito metropolitano
recordaron la intempestiva implementación del voto electrónico como su
reemplazo de emergencia por el voto en
papel, ante la airada protesta ciudadana y el concurso de autoridades judiciales.
Con sistema de
doble boleta, en este distrito con casi 3 millones de electores fueron más de 960.000
los que no concurrieron a las urnas. Allí, Jorge Macri (JxTC) concentró 879.962
votos, unos 112.500 más que la candidata a Presidente de su mismo espacio
-Patricia Bullrich- que iba en boleta aparte.
En tanto,
Leandro Santoro consiguió 570.862 votos, mientras que Sergio Massa logró 600.832
para su postulación. Es decir, un poco menos de 30.000 votos de diferencia
entre candidatos de un mismo espacio, pero obligados a ir en papeles de
sufragio separadas y lo que especialistas suponen equivalente a un corte de
boleta inducido.
En este
distrito, el candidato a alcalde porteño Ramiro Marra reunió para su
postulación 246.179 voluntades: o sea, 123.245 por debajo de lo que obtuvo el domingo pasado su
candidato presidencial (Milei reunió 369.424 votos). Días antes de la elección
porteña, Marra había redoblado la recomendación de “poner dos boletas en el
sobre”, dado que en las semanas previas “no hubo publicidad” por lo cual
concluyó que intentaron “ocultar” lo de la doble boleta.
Por qué fue así
Luego del pandemónium
con el voto electrónico en las Primarias del 13 de agosto pasado, la jueza
federal María Servini de Cubría consideró a este sistema “una burla a la
ciudadanía” y cuestionó duramente al gobierno local por exponer al electorado a
“condiciones denigrantes”.
El caso fue sensiblemente
distinto en provincia de Buenos Aires, considerada la gran artífice del
resultado electoral en las presidenciales del 22 O. Con un padròn total de
13.857.227 personas en condiciones de votar, allí el primero en cantidad de
votos lo fue en todos los escenarios: Axel Kicilof cosechó 4.233.092 votos.
Con dicha
cantidad, se mantuvo por encima del número de bonaerenses que no acudió a las
urnas -3.385.262 fueron las inasistencias- y suministró casi la misma cantidad a
la postulación de Sergio Massa a la Presidencia (Unión por lo que Queda de la
Patria). De hecho, los casi 4.225.000 votos logrados en este distrito le sumó
casi la mitad de los 9 millones cien mil logrados por el mencionado aspirante
presidencial el domingo último.
En cambio,
Javier Milei y Patricia Bullrich terminaron casi empatados en suelo bonaerense
en alrededor de los 2 millones y pico de votos (con diferencia de 159.610 a
favor del dirigente ultra) entre ambos. Aunque para el cargo de Gobernador, los
términos se invirtieron a favor de Néstor Grindetti (JxTC), quien consiguió una
ventaja de 190.000 sufragios por encima de Carolina Píparo (LLA).
Por ahora, Ciudad
de Buenos Aires iría a segunda vuelta electoral el 19 de noviembre, junto con
la instancia equivalente para definir al próximo Presidente de la nación. En
cuyo caso, este acto electoral se realizaría igualmente con dos boletas en
papel para cada selección de candidaturas (Jefe de Gobierno porteño y titular
del Ejecutivo nacional). En este distrito, nadie ha vuelto a mencionar la mínima
posibilidad de darle otra oportunidad al sistema de voto electrónico.
Crédito
fotográfico: Perfil.
NdR, 24 de
octubre de 2023.