Un Milagro para el domingo

Ya comenzaron a descontarse por minutos, con los dedos tamborileando sobre la mesa, hasta el alba del domingo 22 de octubre. Cita electoral que en suelo gaucho mantiene abierto el interrogante acerca del grupo más populoso de electores. Si, el de los que en agosto no acudieron a las urnas y cuyas características repasamos a continuación.
Hace 2 años ASUNTOS DE FONDO


#AusentesSinAviso

F.P.

La mención de la máxima fiesta religiosa que tiene nuestra provincia, vinculada al acto electoral del próximo 22 de octubre, cuenta con un rasgo muy particular. Un poco entre signos de interrogación dan volteretas  las hipótesis en relación al comportamiento en la principal franja de electores: los 430.000 salteños que no acudieron a la cita electoral el pasado 13 A.

Dependiendo el punto de vista desde el cual se elabore la conclusión, dicha cantidad de prójimos equivaldría a “un Milagro”, “un Milagro y medio” o “dos Milagros”. La unidad de medida según la cual, en los festejos que el catolicismo organiza cada 15 de septiembre contabiliza más de 400 mil participantes, 600 mil o bien 800 mil.

La mención religiosa no está ausente en la convocatoria ciudadana, ya que fue una de las menciones más polémicas entre los principales ejes de la campaña ultra. Ya sea, por medio de críticas en particular hacia el Papa Francisco, como también las planteadas en relación al exhorto por el retiro de plenipotenciarios criollos de la delegación afincada en el Vaticano.

Los sondeos sociológicos concluyen acerca de un 60 % de la población en nuestro país que aglutina a los simpatizantes o fervientes cultores del catolicismo. Mientras, una proporción similar se registra en Salta y, con más o con menos, se expresa en cada celebración realizada a mitad de septiembre en cada año. 

Por lo cual la pregunta central es qué harán el 22 de octubre los 430.000 votantes del padrón local, ante la invitación a seleccionar diputados nacionales y al próximo Presidente de la Nación. En una fecha en la que la voluntad cívica tributará su confianza y la dirección hacia la que ésta fue, al cumplirse 40 años desde el retorno de la Democracia.

En octubre de 1983, el “Milagro” de volver a las urnas se había focalizado en las figuras de Roberto Romero y Raúl Alfonsín, quienes por decisión popular serían ungidos Gobernador de Salta y Presidente de la nación, respectivamente. En un contexto en que las demandas de justicia, al igual que las de verdad por los crímenes cometidos en Dictadura, empardaban con las de lograr atención médica, vivienda, educación y alimentación. 

Luego de cuatro décadas, el domingo que viene serán contrastadas aquellas ilusiones con las realizaciones actuales, casi en todas las circunstancias intermediadas por el Fondo Monetario Internacional. Una instancia cívica que requerirá mucho más que plegarias para restituir ante el altar cívico a más de 400 mil salteños. Muchos de ellos, con entendible recelo en relación a lo supraterrenal. 

NdR, 20 de octubre de 2023.