#InterrogantesGauchos
F.P.
Las primeras
jornadas del décimo mes del año constituyen la bisagra que el oficialismo
salteño aguarda trasponer, a fin de definir algunos pequeños retoques en su
gestión. La concreción o no de tales
anuncios se encuentra supeditada a la sensación térmica, luego de los debates
de este domingo y el próximo entre los candidatos presidenciales.
En la semana
que expiró, el saenzismo anticipó desde recortes ministeriales hasta reformas
constitucionales (pese a que implícitamente exponen la prematura senilidad de la concretada en 2021). Sin embargo, a lo
que no parece dispuesto a renunciar es a la fuente radiactiva, como es el voto
electrónico del que provienen las recientes dudas sobre la legitimidad de las
autoridades definidas por este mecanismo.
En el interior
del oficialismo se vive una interna entre Leales y Recientes. El signo a tener
en cuenta fue la reaparición del estratega electoral Juan Pablo Rodríguez -el
Angel Torres de Amblayo- con una ristra de directivas que incluyó la
entronización de Sergio Camacho como eventual Jefe de Gabinete provincial,
según dijo días pasados a FM Infinito. Lo que, de paso, sugiere tanto un cambio
en la estructura ministerial como la prescindencia de una de las dos
Coordinaciones en el Ejecutivo provincial.
La candidatura
de Outes, independientemente de la suerte que fuese a correr en los próximos 20
días, aparece como alienada del equipo gubernamental. En base a ello se conjetura una baja en la consideración de
Los Leales, el grupo que integra y debe su denominación a que puede remontarse
hasta la carrera por la Intendencia capitalina, hacia el año 2015. Idéntico el
caso de Eugenia De Vita, quien va como segunda candidata a diputada nacional en
Juntos por el Tipo de Cambio.
En sendos
casos, el efecto que pudiese tener el “black swann” aparecido con el escándalo
bonaerense y -por lo tanto, nacional- con el flamante ex Jefe de Gabinete Martín Insaurralde puede tener como efecto
subir o bajar la cotización de Outes o De Vita. Aunque independientemente de
cómo esto se procese, la situación doméstica entre Leales y Recientes viene
para largo rato. Y encarnizada.
La parsimonia
saenziana con la que se asumió la campaña suministra envión a hipótesis relativas a un desgano a la hora de
la acción. Ciertamente, el escenario es muy diferente al del altar de las
máquinas de MSA (método defenestrado en agosto pasado por la justicia federal
con competencia electoral), cuyas plegarias más efectivas se encuentran
bordadas en el escapulario que viste Rodríguez/Torres de Amblayo.
Sin dudas, el
capricho de las autoridades de la Dirección Nacional Electoral por mantener el
vetusto método del voto en papel en lugar del ágil-vertiginoso de la electro
urna fue una notable desventaja, evalúan en clave autoindulgente desde las
oficinas del gobierno gaucho. Acostumbrado a jugar con estos artefactos
modernachosos de MSA, la todavía indigerible seguidilla de uppercuts que le
proveyeron al armado oficialista [NdR: el cual se extendió más allá de las
listas de Outes y De Vita] los 430.000 inasistentes, junto a los más de 300.000
que se inclinaron por LLA hacen añorar lo que hubiesen sido esos comicios con
un método distinto de sufragio.
Esta versión de
si la abuela hubiese tenido tres ruedas, tal vez hubiese sido un triciclo, aún
centraliza las exhalaciones en el grupo de Los Recientes que capitanea
Rodríguez/Torres de Amblayo. Al menos, la buena noticia es que esta fracción
oficialista logró trasponer el refugio en el 2º piso del hotel Alejandro I que
se habían asignado por tiempo indeterminado, desde aquella fatídica noche del
13 A
Pregunta
medular
¿Quién hubiese
imaginado un oficialismo local yendo al campo de batalla con pólvora mojada?
Los que realmente saben de política, podrían responder los espíritus más
avezados. En la semana que acaba de irse, junto con el noveno mes del año, la
candidata a diputada nacional por La Libertad Avanza se aprovisionó de un obsequio
adicional acercado por los propios capitanejos saenzianos.
Así, Emilia
Orozco agradeció la nueva posibilidad de catapultarse más alto en la
consideración del electorado. Fue gracias al subproducto de la difusión de
documentación perteneciente al Concejo Deliberante, según la cual estuvo
contratada desde 2019 (como asesora de un edil, detalló luego). Para colmo,
este fallido cuestionamiento verbalizado por el inverosímil José García, un
cantante cuya reelección únicamente se explica con electrovoto.
La concejal y
ahora postulante a una banca nacional, pocos meses atrás se hizo un pic nic con
las dietas de sus colegas, la dudosa solvencia de sus pares, la descarada
réplica de García que le dio razonabilidad a todo lo anterior y esta nueva
reaparición del vocalista. En contraste a la presunción oficialista sobre su
formación, Orozco se burló de “estas operetas”, tal como indicó en entrevista
con FM Profesional, e irónicamente agradeció a capitanejos saenzianos por esta
publicidad extra en plena campaña.
Los
especialistas en comunicación política suelen explicar acerca de la relatividad
de la “mala publicidad”, supeditada a la manera posterior para gestionarla. La
cual suele estar alentada para sobreponerse a ella por un contexto con déficit
arquitectónico, como el diseñado en nuestro distrito por el oficialismo mucho
antes de las Primarias de agosto pasado. Es decir, el saenzismo en bruto y el
saenzismo por fuera de borda no remiten a otra cosa que a una “casta”.
Claro que este
armazón no proviene de las últimas horas, tampoco de semanas o meses
anteriores. La irrupción de figuras con cierto grado de reconocimiento,
provenientes de la animación televisiva, radial o del ambiente del espectáculo
-siempre apuntalada con gran inversión en redes sociales digitales- puede
rastrearse hasta 2013.
Dichos aires de
“renovación en la política” fueron aventados en los últimos seis años de la era
U, aquella de la gran cantidad de fondos -principalmente de reaparición
histórica- y la hipótesis del nido vacío, tras la partida del líder gaucho
hacia la política nacional. Con tres-de-tres comicios ganados, ese caballito de
batalla expuesto por Rodríguez/Torres de Amblayo -quien aún hoy reivindica a
JMU- , aunque con más discreción en cuanto al mecanismo de voto electrónico que
posibilitó todo eso.
En el
transcurso de los años, aquel sistema de los dorados años U se perfeccionó, el
recambio de dirigentes con experiencia y solvencia en política por figuras
mediáticas se concretó y la génesis del electrovoto fue engrasada y enaceitada
(dejada a resguardo de magistrados para
dar apariencia de neutralidad, o tal vez todo lo contrario). Pero el 13 A,
posiblemente hubo señal de cambio de época. Temprano en la mañana, con el fallo
en las mismas máquinas de MSA y la tentativa de proyectarlas al territorio
nacional que terminó yendo como el Titanic hacia el iceberg.
Los
telegrafistas locales de aquella
embarcación, propensos a eludir las “s”, parecieron no advertir ese mensaje.
Aunque tampoco la desnudez de “volumen político” -muletilla durante la era U-
que dejó esta ola, en medio de la cual se enfrentan Recientes y Leales. Todavía
entre las sombras grandbourgianas.
(*) Publicada
originalmente el 1 de octubre de 2023. Por inconvenientes informáticos con
nuestro servidor decidimos repasar panorama sobre la política local.