Al calor de las masas

El cancionero rocker internacional está celebrando este lunes medio siglo desde que “Smoke on the wáter” llegó al disco de oro. Los acordes que incitaron a generaciones de aprendices a tocar la guitarra, nada menos. Así, echamos un vistazo que nos lleva hasta fines de agosto de 1973 en las siguientes líneas.
Hace 2 años F11 DEL ARCÓN


#HumoSobreAgua

M.R.

Si se pide una canción cuyos acordes resulten accesibles hasta para los más maletas, posiblemente sea “Smoke on the wáter”. Un 28 de agosto de 1973, este himno contenido en el álbum “Machine Head” le daba a Deep Purple el disco de oro por el tema considerado un himno del hard rock en todo el planeta.  

Se sabe y es muy conocido que la idea principal surgió, luego de ver cómo se incendiaba el casino de Montreaux (Suiza) en el año 1971 y el humo se esparcía por encima del lago cercano a esta ciudad. Firmada por Ian Gillan, Ritchie Blackmore, Ian Paice, Jon Lord y Roger Glover, fue éste último quien ideó el título de la canción, luego de tener una pesadilla sobre aquel episodio.   

Los Deep Purple habían alquilado el estudio móvil de los Rolling Stones para la grabación de “Machine Head”, álbum en el que posiblemente había otras pistas en las que los músicos y la compañía discográfica remitían su confianza. De hecho, el primer simple fue “Never before”, mientras que por la recepción en rueda de prensa Blackmore pensaba que “Highway star” tenía condiciones para ser tenida muy en cuenta por el público.  

Sin embargo, debido a la recepción en la audiencia el segundo simple de aquel disco fue “Smoke on the wáter”, en función de sus acordes y parte de la historia sobre el siniestro, iniciado por una pistola de bengalas que incendió el lugar. Blackmore armó la melodía a partir de una escala de blues de cuatro notas en sol menor, armonizada en cuartas paralelas.

El riff del comienzo, tocado con la Fender Stratocaster der Blackmore, es completado luego con los charleston de Paice, el órgano distorsionado de Lord, luego el resto de la batería y después las partes del bajo eléctrico antes del comienzo de la voz de Ian Gillan. El guitarrista insistió con la simpleza del comienzo, lo que no convencía del todo a sus colegas del grupo, basándose en la Quinta Sinfonía, de Beethoven. 

Al tiempo, el baterista Ian Paice admitiría con sorpresa que “alguien no la hubiese  hecho antes, porque es gloriosamente simple y maravillosamente satisfactoria”. De hecho, el simple alcanzó el número 4 en la lista de sencillos pop de Billboard en los Estados Unidos durante el verano de 1973, y el Nº 2 en el ranking canadiense. 

El tema fue incluido entre los 500 imprescindibles de todos los tiempos, en una recopilación hecha en 2004 por la revista Rolling Stone. Mientras, al año siguiente la revista Q la incluyó en la posición 12ª de las 100 mejores en guitarra, y para la Total Guitar “Smoke on the wáter” está en el 4º puesto de los mejores temas con riff de guitarra de todos los tiempos. 

Tal vez no haya aprendiz de las seis cuerdas que no llegue a imaginarse como poseído por el espíritu de Ritchie Blackmore, al tocarla. Y dado lo sencillo que resulta hacerlo, es bueno saber su consideración para el mundo del rock. Ayer, hoy, mañana y cuando sea.

NdR, 28 de agosto de 2023. 

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