De servicios varios

El vuelo rasante en la escritura y la carencia de elementos que fundamenten algunos de estos conceptos, suelen graficar los escritos que arman los servicios de inteligencia. Desde la fosa, con el objetivo a la vista. Es lo que ocurrió este fin de semana y acá te ofrecemos los detalles.
Hace 6 años INCOGNITA SEMANAL

Es un caso de lo más extraño el del publicador de cualquier infundio que merodee las cloacas del mundo de los servicios de inteligencia, conocido como Christian Sanz. Este fin de semana, posteó en su cuenta de Twitter uno de los comentarios que mayor cantidad de repudios focalizaron, al intentar ligar el fallecimiento de una enferma de cáncer a un reciente mensaje que le había enviado el presidente electo Alberto Fernández.

Lo cierto es que el blogger publicó este comentario, al comprobar que ascendía como “tendencia” en esta red social, primero se envalentonó, luego desafió a quienes quisieran discutir con él por este asunto y, al final, terminó por borrarlo. Al parecer, alguien de su entorno le recomendó esto que hizo al último, tras merituar este macanazo que no es lo menos usual en sus publicaciones. Estas, para quien no las conoce, en su mayoría contienen ataques furibundos hacia el peronismo y el kirchnerismo, sin embargo se esfuman cuando le toca presentar algún elemento para darles credibilidad.

El periodista Juan José Salinas fue reflotado como contrafigura, dado que conoce a Sanz desde hace un par de décadas atrás, cuando vivía de su tarea como “payaso en fiestas infantiles, mago, refutador de macaneadores y macaneador el mismo”. El director del blogg de noticias “El Pájaro Rojo”, ex Telam y ex revista El Porteño, años atrás recordó de CS que “primero me citaba, y cada tres o cuatro oraciones, insultaba al presidente Kirchner. Como le dije que no me utilizara para eso, dejó de citarme. Sanz se copiaba tan sin pudor, que hasta copiaba los errores”.  

Con su ironía habitual, Salinas rememoró que “cuando le dije que lo que estaba haciendo se llamaba plagio, se indignó (repito: no sabía entonces que no era el primero ni mucho menos en denunciar su pasión carbónica, una auténtica compulsión) hasta el punto de exhumar un viejo panfleto escrito por unos dicen que santafesinos, parece evidente que al servicio del SIN (Servicio de Información Naval) como el mismo Sanz reconoció”.

Allá por el año 2011, luego de una seguidilla de imputaciones contra Salinas, el aludido puntualizó que éstas habían sido lanzadas “por supuesto, sin ninguna fuente declarable y en contra de toda evidencia”, sin embargo, publicadas en el blogg “Tribuna de periodistas” y en SEPRIN que en un principio tenía esa denominación que remitía a Servicio Privado de Inteligencia.

Salinas expuso esto que denominó “la inmoralidad palmaria de Sanz”, aunque ya harto de esta inconducta advirtió que “si él y su editor Héctor Alderete se atreven a publicar esos infundios calumniosos en papel, les haré juicio”.

NdeR, 1 de diciembre de 2019.