#Vueltadellaveenpanorama
La proximidad
de adoptar un paradigma distinto, a partir del nuevo acuerdo que la Argentina
intenta con el FMI, es el gran impacto que puede haber en el mercado de cambio. La entronización del yuan para cubrir el inminente
pago del Estado criollo al organismo internacional de crédito -y los que restan
durante 2023- de su lazo al cuello puede pasar a transformarse en señal de giro
en materia de finanzas globales.
Al respecto,
hay señales locales y a nivel internacional por la utilización de la divisa
china para cancelar compromisos externos con el FMI. Entre las primeras, el
economista del bulrrichismo Luciano Laspina hizo evidente su doble inquietud: 1]
por la difusión por parte de Massa, respecto a gestiones de un economista
opositor tendiente a que el FMI ejerza mayor presión por devaluación del peso
(más cataclismo socioeconómico preelectoral); 2] la salida alternativa en
moneda china.
Desde el
principal centro de finanzas de América del Norte ven con cierto recelo la
salida china propuesta desde Casa Rosada, en gran medida porque EEUU se
encuentra casi imposibilitado de tender un salvavidas, ya que afronta su propia
recesión. En este contexto, este viernes el ejecutivo de JP Morgan, Bob Michele,
le dijo a Bloomberg que “cada vez más indicadores están en niveles que solo se
ven en recesión”. Pese a estas proyecciones a la baja, admitió que ese banco de
inversión mantiene su recomendación de comprar “cada respaldo en los
rendimientos” hacia los próximos 18 meses.
La foto del día
pudo haber quedado con el salto en el dólar informal hasta cerca de $ 520, en
un evidente contraste con lo que sucede a nivel global donde cada vez con más
frecuencia se oye a inversores hablar de desdolarización. En tanto, los títulos
de deuda soberana estadounidense transitan por el mismo carril. Será que las
posiciones en la divisa esmeralda se preparan para una toma de ganancias, en
los próximos días?
Un mes atrás,
Sergio Massa negoció con el Banco Popular de China la ampliación hasta el
equivalente a u$s 10.000 millones el crédito swap, ingresado al Banco Central
de la República Argentina. Lo cual permitiría con el primer tramo de este
préstamo, pagar el vencimiento al FMI del mes de julio, y con mayor margen de
maniobra cancelar los otros con el segundo tramo: u$s 915 millones en
septiembre, los u$s 2.626 de octubre, y los u$s 915 millones de diciembre, especificó
este viernes el analista Alejandro Bercovich, en el diario BAE Negocios.
Lo que da un
escenario al “au revoir” con que el ministro de Economía y precandidato
presidencial aludió la semana pasada a los compromisos con el Fondo, tildados
por Lula como un cuchillo en el cuello. De hecho, el BPC prestó desde el año 2000
hasta hoy alrededor de u$s 170 mil millones a países con serios problemas de
financiamiento, según la especialista Carmen Reinhart, citada por BAE.
La solución con
los yuanes que propuso el gobierno rioplatense se dio en medio de una
particular tensión en la guerra comercial China-EEUU. Con el fin de aplacarla,
la semana que concluye la tuvo a la titular del Tesoro estadounidense, Yanet
Yellen, de reunión en reunión con autoridades a las que visitó en esta potencia
asiática.
La visita de la
economista estadounidense se produjo en la previa a la reunión de agosto que
celebrará el grupo BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica), al que fue
invitado a unirse la Argentina. En este encuentro, sujeto a confirmación, se
adelantó que podría ver la luz la divisa BRICS para el tráfico comercial intra
región y asociados. Otro rasgo que va en dirección a desdolarizar.
En la previa a
esta ronda del BRICS se conoció que la divisa bajo análisis podría ser una
combinación entre el yuan, respaldado en reservas de oro. Un revival del antiguo
patrón-oro que rigió la economía internacional en gran parte del siglo XX,
hasta que en 1971 Estados Unidos dispuso unilateralmente que el dólar no sería
más convertible a oro. Así, la ocasión propuesta por los BRICS para restaurar
un parámetro monetario similar.
NdR, 14 de
julio de 2023.