#Jubilacionesalaparrilla
F.P.
La prensa
oficialista se desgarra las neuronas en el intento por encontrar o inventar
algún neologismo para la nueva línea de créditos para jubilados y pensionados. Desde
el pasado martes hasta esta tarde, se escuchó decir sobre tales préstamos de
ANSES que son “para estirar”, dan “alivio”, posibilitan módicas hazañas en la
vida cotidiana.
Tal vez no sea
mucho y de hecho $ 400 mil mangos de prestado no lo son, comparados con los 900 mil que gana por mes un José
García, concejal capitalino, casi sin despeinarse. Lo cual destruye toda pretensión
ligada al entrepeneurismo o la meritocracia, con sólo comparar la hoja de ruta
del frustrado cantante -hoy edil- y la de muchos de los infelices obligados a
pensar en estos créditos como alternativa de supervivencia.
Claro que la
propia acción de “estirar” haberes que cotizan por debajo de los $ 100 mil
mensuales, en sí misma constituye una proeza. De manera similar, la acción
tendiente a “aliviar” presupone un instante de cierta tranquilidad que pospone
una preocupación o un dolor. O al menos, lo deja en stand by.
Lo más curioso
es que el oficialismo pondere este anuncio como un envión a la precandidatura
presidencial de Sergio Massa y la de la titular de ANSES, Fernanda Raverta, en
este último caso a la intendencia de Mar del Plata. Lo que hasta el momento
está por verse, dado que en las 24 horas posteriores a tal anuncio, por parte
de ambos funcionarios, las repercusiones fueron entre neutras y negativas.
Alrededor del
80 % de los titulares de beneficios previsionales por retiro perciben hasta $
100.000, mientras que 9 de cada 10 son retribuidos por debajo de los $ 202.000
mensuales (línea de pobreza calculada por la Defensoría de la Tercera Edad
porteña). Esto, en la perspectiva que la medición del promedio de inflación
nacional que tiene previsto informar este jueves el INDEC oscilará entre el 6,3
% y el 7 % de aumento en junio.
En el sexto mes
del año, luego de la actualización trimestral estipulada por ley, el haber jubilatorio
mínimo terminó en la fosa (si adoptamos jerga de mecánicos). Luego de esa
actualización, los haberes del sector quedaron un 19 % por debajo del nivel
alcanzado hasta 2019.
Según la
oficina del Presupuesto del Congreso de la nación, en el primer cuatrimestre de
2023 la partida previsional para Jubilaciones y Pensiones cayó 2,5 % en
comparación al avance de la inflación. Lo cual pone lejos de aquel apotegma,
según el cual “entre los jubilados y los bancos, siempre estaremos con los
jubilados” como había dicho el Presidente Alberto Fernández en la anterior campaña
presidencial. Lo cual salió exactamente al revés.
Cuatro años más
tarde y en plena actividad proselitista, la nueva línea de créditos de ANSES
para jubilados y pensionados intenta “yapar” estos tijeretazos a la billetera.
Lo mismo que el plus de $ 15.000 para jubilados y pensionados de la categoría mínima.
En tanto, quienes perciben apenas unos pocos pesos por encima -$ 86.000
mensuales- seguirán enfrentando Vilcapugios y Ayohúmas.
De hecho, está
lejos de constituir un beneficio neto para el sector esta inducción a contraer
un mayor endeudamiento, el cual si bien tiende a despejar preocupaciones en lo
inmediato potencia las que pudiesen sobrevenir a futuro. Mientras se va achatando
el segmento de haberes jubilatorios medio bajos, medios y medios altos, casi
hasta empardar a quienes cobran la mínima.
NdR, 12 de
julio de 2023.