Los peligros de una low cost del transporte urbano

El epílogo de una columna de humo, matafuegos, cuadrillas de bomberos y pasajeros huyendo de un colectivo fue la señal inocultable que algo anda mal en el corredor 8. Pues el incendio ocurrido el viernes pasado en zona sur de nuestra ciudad se sumó a otros inconvenientes anteriores. Lo cual suma interrogantes a la falta de control a una empresa de bajo costo, pese al riesgo para usuarios y el sistema de transporte urbano.
Hace 3 años SOCIEDAD

#Unapeligrosalowcosturbana

La semana patria asoma con malestar en alza por parte de usuarios del transporte urbano y conductores, debido a los cada vez más frecuentes problemas en el corredor 8 de nuestra ciudad. La mecha que impulsa tal motivación fue el incendio de un colectivo de la línea 8C, el pasado viernes en zona sur de esta capital, lo que se sumó a otras anomalías en colectivos de la empresa Ahynarca S.A. que denotan desinversión.

El siniestro ocurrido en la pasada noche del viernes último, en la intersección de calles La Voz del Interior y La Nación, elevó el nivel de alerta luego que este suceso ígneo concluyó con la evacuación de media docena de pasajeros. Sin embargo, el recelo de los usuarios -al igual que el de los choferes- se mantiene porque las advertencias y conjeturas que algo así podría suceder vienen de mucho tiempo antes. 

El día anterior al colectivo del 8C ardido en barrio Intersindical, el interno 822 de Ahynarca (concesionaria del corredor 8) estancó su recorrido en calle Catamarca al llegar a la avenida San Martín. El coche se “empacó” y obligó a los pasajeros a ejercitar el trekking por el parque San Martín, hasta llegar a sus respectivos destinos. 

En esta misma jornada, otro colectivo del corredor 8 tuvo un desperfecto similar en barrio Los Ceibos. A los que se sumó el interno 826 -también de Ahynarca-, el cual ni siquiera pudo salir de la base ubicada en calle Radio Nacional 4233 por falta de repuestos. El requerimiento para este último (si bien es repetido a diario en otras unidades) llegó con tardanza, por lo cual recién fue enviado a las calles al anochecer del jueves, 18 de mayo.

Los inconvenientes mecánicos, presagiando accidentes con potencial gravedad, vienen intensificándose desde hace un año. Cabe recordar, a mediados de marzo de este año, uno de los más espectaculares fue el protagonizado por el interno 831 [NdR: Ver artìculo], luego de perder dos neumáticos traseros enfrente de un conocido hotel situado en avenida San Martín casi Jujuy. 

La reducción de costos, por parte del directorio de Ahynarca S.A., se extiende a varios planos corporativos. En los últimos meses, la empresa despidió a casi una decena de conductores a quienes ofreció un 60 % de indemnización pagadera en cuotas (pese a que recibió el 100 % del monto por parte de SAETA o SANATEA), lo que en cambio generó un acotado jolgorio contable en el principal sillón de la empresa.

En vistas de las condiciones de los ómnibus, el reclamo de los conductores es evidente: exponen su integridad profesional al salir en colectivos destartalados, como la de los pasajeros. Por lo que el reclamo, generalmente termina sofocado con el ejemplo de los colegas anteriormente dados de baja. Procedimiento que no cuenta con la supervisión de la empresa provincial del transporte urbano, ni del sindicato de UTA a cargo de la representación de los trabajadores.

NdR, 22 de mayo de 2023.