#Lareconfiguraciondelpaisenmarcha
F.P.
El flamante “dólar
agro” y el Previaje de semana Santa marcan un diseño de país en marcha para una
fracción de la ciudadanía, en contraste con los 19 millones de infelices
sobreviviendo a duras penas en diversas ciudades de nuestro país. Los
beneficiarios de sendas herramientas con subsidios estatales protagonizan las novedades
del jueves y viernes santos, mientras millones de prójimos mastican uñas al
notar la evolución del precio de los alimentos en góndola.
La impostada reticencia
de los agronegociantes -tanto cultivadores como transas de granos- al “dólar agro”
no impide calcular en un billón de pesos el esfuerzo para solventarlo desde el
Estado nacional. En tanto, las crónicas de medios de prensa metropolitanos
intentan deleitar al mamertaje con sus reportes acerca del éxodo por semana santa, con cientos de miles de criollos
de clase media y media alta rumbo a serranías, costas, centros de esquí o
destinos en diversos países. También: con subvenciones del Estado nacional.
Las
exclamaciones por parte de animadores televisivos metropolitanos, mayormente
personales y enfocadas en vituallas y brebajes tan exóticos como suntuarios, no
dejará a cubierto el paisaje diametralmente opuesto de sectores desfavorecidos.
24 horas antes del anuncio de esta nueva versión de origami cambiario
sojafriendly y del aluvión previajero, los movimientistas sociales marcharon el
pasado miércoles en todo el país por la restitución de beneficios por menos de
un tercio de la Canasta de pobreza -apenas
$ 52 mil mangos- y mendrugos a comedores & merenderos.
Es premisa
extendida que una gran cantidad de actividades del sector privado -construcción,
agro, turismo, industria o servicios- resultaría imposible sin la asistencia estatal.
Similar a los emolumentos que lo son para pibes amparados por el calor y el
bolsillo paterno, antes de su repentino salto al exitoso mundo de los
emprendedores privados.
Pero tal “acompañamiento”
del Estado, en muchas ocasiones suele ser anatematizado en los medios de prensa
cuando se trata de ofrecer cobertura similar a sectores sociales esquilmados en
la distribución del ingreso. Los que la mayoría de las veces son damnificados
por las políticas centradas en apuntalar a quienes se autoperciben oferentes de
prosperidad y fuentes de trabajo.
Del torbellino
en formación, casi no existen proyecciones formuladas en todo el arco ideológico
que el panorama tienda a mejorar en los próximos meses, ni siquiera luego de
las presidenciales. Al contrario, ya que “el gobierno empuja a la calle cada
día a nuevos sectores. Ahora, anuncian bajas de 400000 planes y limitaciones a
la moratoria jubilatoria”, advirtió al final de esta semana en Twitter el
candidato a Gobernador de Salta por el Frente de Izquierda, Claudio Del Plá.
Ya transcurrió el
primero de los “cuatro días locos” a pleno jolgorio en verde y paisajes
diversos donde aplacar el stress, mientras la mitad de los connacionales continúa
atribulado por el dengue y la marcha al galope de la inflación. Es el trayecto
al desfiladero -conocido y previsible- al que está predestinado todo rumbo
impuesto en cualquier programa socioeconómico del FMI.
Aunque los oráculos
parecen infundir un tizne fenomenológico diferente, en la mirada de los
dirigentes políticos locales y nacionales. Estos suponen que “la gente” -vaya a
saber cuál sector- les transmitió telepáticamente la directiva, tendiente a
protagonizar otra vez el siguiente capítulo político. Un ticket de viaje cuyo
objetivo es incierto.
NdR, 6 de abril
de 2023.