#Ozzyladridosalaluna
M.R.
El hombre lobo
se levantó del tronco de un árbol “dijo que no podía hacerlo más” y una
madrugada de noviembre de 1983 dejó al fotógrafo Fin Costello hablando solo.
Algo así, más o menos, fue la parte final que delinearía la portada del álbum “Bark
at the moon”, joya del rock y tercero como solista del cantante Ozzy Osbourne.
“Eran las cinco
de la mañana, y finalmente se levantó y dijo que no podía hacerlo más. Así que
terminamos teniendo esta extraña conversación de madrugada con él vestido como
un hombre lobo, su esposa Sharon, que acababa de dar a luz unos dos días antes,
una niñera que sostenía al bebé en una canasta de Moisés y con una señora del
té deambulando. alrededor del set repartiendo bebidas”, recordó unas décadas
después el autor de la portada en entrevista con la revista Soundcloud.
Costello relató
que en una de las tomas Osbourne se divertía maquillado como hombre lobo, junto
a unos perros Rottweilers. Una situación extraña, ya que al ex Black Sabbath le
causaban temor los canes cada vez que los tenía a sus espaldas. “Todo fue muy
surrealista!”, resumió el artista gráfico, luego de ver cómo el cantante
abandonaba el set fotográfico vestido como hombre lobo.
Es que el
maquillado hasta dejarlo como este personaje y las diversas tomas insumieron
más de seis horas, a un costo de 50 mil libras esterlinas. Además, incluían
plataformas de iluminación, grúas, generadores de energía y cuatro máquinas de
humo.
En la portada
del álbum, Ozzy aparece como un hombre lobo aullando sobre un tronco en medio
del anochecer. La tarea fue realizada por Fin Costello, luego de una extensa
sesión en los estudios Shepperton. Fue el tercer trabajo del profesional, quien
ya había hecho la misma labor para las portadas de los dos discos anteriores: Blizzard
of Ozz y Diary of a madman.
“La idea
original era que Ozzy pareciera sacado de una epopeya romana, con una piel de
lobo en la cabeza como una capa. Pero Ozzy había conocido al tipo que maquilló
la película Pesadilla en Elm Street y quedó impresionado con su trabajo, así
que decidimos hacer una parodia de todas las películas de hombres lobo”, contó
Fin Costello. Claro, antes del aullido final con que el hombre lobo diese por
finalizada la sesión, con una taza de té en la mano.
NdR, 25 de
marzo de 2023.