#Mercanciadecontrabando
#Obstaculosenpolitica
F.P.
Una acometida
de consultores salteños hacia la arena de la política nacional, es lo que
parece estar faltando en días en los que la solidez técnica tiende a ser
macilenta en materia de estudios y proyecciones. El convite surge casi
espontáneamente, luego del chubasco que se propinó el presidenciable del sector
ultra Javier Milei al difundir “sondeos”, con resultados después
desmentidos.
Esta
situación no le será nada inusual a los especialistas del territorio gaucho,
dado que eventos similares pueden rastrearse fácilmente hasta la campaña 2007
por la Gobernación de Salta [NdR: una encuestadora con nombre de óptica
atribuía 17 % a favor del candidato por aquel entonces oficialista, antes de
exponer su penosa falta de fundamentación sociológica y los más elementales
escrúpulos técnicos]. A caballo de lo cual, diversas oficinas gubernamentales
lograron transformar catastros gauchos en el mayor distrito del país, en
kilómetro cuadrado por habitante, que cuenta con un consultor político.
Uno a uno,
los descorchares se fueron extinguiendo por el bando de halcones, palomas,
jilgueros y papagayos. Lo que sucedió en el exacto instante en que el sociólogo
Lucas Romero publicó en su cuenta en Twitter la siguiente advertencia: “Esa
imagen es apócrifa. No corresponde a un estudio de @SynopsisConsult. Te
agradezco no difundir. Y aprovecho también a pedirle a @JMilei que tampoco lo
haga, porque veo que retuiteó tu tweet. Gracias”!, fulminó.
Con lo cual
el titular de la consultora Sinopsis desbarrancó -de ahí el déja vu con el caso salteño en
2007- un supuesto avance de la división Panzer milecista progresando en la
consideración del electorado criollo (frente a dirigentes/es con mayor caudal
de simpatías). Algo que, sin embargo, o tal vez por esta misma razón, fue
replicado por el inefable Ramiro Marra y por el portal digital de Clarin.
Con el cambio
en el almanaque, señalado en colorado hacia la segunda mitad del año, los días
transcurren a un mayor vértigo en el escenario político. Allí, uno de los ítems
a evaluar es el de la ultraderecha como fenómeno genuino o un vulgar artificio
publicitario, más allá de la exposición que esta salida en falso con la no
menos apócrifa encuesta de Sinopsis nos tocó atestiguar en estos días.
Un territorio
en el cual podrán probarse los centenares de consultores políticos que ostentan
de tal en el suelo gaucho. Por supuesto, sin el aventón que implica ir hacia
allá desprovistos del sistema electoral tan particular que persiste en la
provincia de Salta: el voto electrónico. Lo que será, trascendiendo toda duda
razonable, un desafío como para prestarle atención.
Aunque más no
fuere para silenciar a toda esa caterva de ofidios, quienes insisten en
plantear los más diversos reparos: hacia el manejo de los resultados emanados
de máquinas de votación o bien acerca de la auténtica capacidad de los expertos
lugareños.
NdR, 5 de
enero de 2022.