#TraselconclaveconLula
#Enbuscadeholgura
F.P.
Entre las
alternativas para transitar un 2023 más holgado, el actual gobierno argentino
mantiene fuertes expectativas en el acuerdo con Brasil para la extensión del
gasoducto “Néstor Kirhcner”. Es cierto que en la hoja de ruta de la
administración Fernández figura el acuerdo por intercambio de datos tributarios
con el gobierno estadounidense, si bien la opción carioca aparece como la que
mayores probabilidades de concretarse cuenta a su favor.
En
particular, dado el beneficio para ambas partes implícito en el tendido del
ducto y la posibilidad de hacerlo llegar hasta Porto Alegre. Esto permitiría
abaratar los costos de producción y de desarrollo industrial, dado que el
vecino país paga entre 8 y 10 veces más por el gas importado a través de
barcos.
En la
contrapartida, la economía criolla podría recibir un ingreso de divisas en
decenas de miles de millones de dólares, hoy tan necesarios para ofrecerle
oxígeno a las reservas líquidas del Banco Central. En función de ello, la
reunión que el pasado lunes mantuvieron Alberto Fernández y Lula Da Silva
sirvió para ahondar en esta dirección, mientras los aspectos operativos
quedaron a cargo de la Embajada argentina en Brasil, el Ministerio de Economía
de la nación y la Secretaría de Energía.
No en vano,
este martes el embajador Daniel Scioli resaltó que el relanzamiento del nexo
entre ambas naciones y el rol del Banco Nacional de Desarrollo brasileño en el
financiamiento de esta obra. Una acción orientada a “descomprimir”, desde el
punto de vista criollo “el uso de reservas”, en cuanto al ingreso de insumos
fabricados en el vecino país y necesarios para esta mega obra de
infraestructura energética.
A ello se
refirió el plenipotenciario, al reseñar el rápido avance en torno a un “gran
acuerdo bilateral”, el cual incluirá aspectos comerciales (permitirá compensar
importaciones a 180 días), el financiamiento del tendido gasífero, junto con una
mayor integración industrial y agroalimentaria. “Están dadas todas las
condiciones para darle un gran envión”, dijo este martes en una entrevista con
Radio Continental, antes del encuentro con el canciller brasileño, Mauro Vieira,
y de su reunión con el ministro de Economía, Fernando Hadad.
Además, el
diplomático argentino previó en relación a lineamientos a largo plazo la chance
de avanzar hacia una moneda común –de mínima, entre ambas economías y de
máxima, a nivel regional- y principalmente un “sistema de pagos en monedas
locales”. Esto último, en vistas de las dificultades probadas durante la
incursión militar rusa a Ucrania y los obstáculos impuestos al comercio global
por el bloqueo estadounidense a transacciones en dólares [NdR: el CIPS y el
SPFS implementado como alternativa por Rusia y China, junto a otras naciones de
Oriente desde hace casi un año atrás].
En este
contexto, Scioli previó que estos avances permitirán “descomprimir las reservas
de forma inmediata para las importaciones mientras venga la próxima cosecha y
se finalice el gasoducto”. Además, posibilitarán eludir cualquier “tipo de
restricciones en el comercio bilateral”.
NdR, 3 de
enero de 2022.