#Debajodelceluloide
#Musicasoportaunapeli
Por: M. Rocamora (*),.
Al británico
director cinematográfico Alan Parker le adeudaremos auténticas revelaciones
musicales, alternadas con proverbiales bodrios como los del extenuante fílmico
musical Evita. Entre las primeras, el público masivo deberá reconocerle haber
catapultado hasta confines impensados del planeta al fantástico Malcom John
Rabennack Jr, también conocido como Dr. John Creaux o Dr. John.
Es fácil
imaginar un aspecto de morocho lustroso, detrás de Dr. John, como si fuese
recién extraído de alguna selva de Senegal o Zambia y luego trasplantado hasta
la zona baja de los Estados Unidos. Aunque lo cierto es que Rabennack o Dr.
John fue un blancuzco oriundo de Nueva Orleans –Lousiana-, cuando Parker
decidió incluir en la banda de sonido a uno de sus temas para musicalizar el
film “Angel Heart” o “Corazón Satánico”. Quizás luego de detectar un parecido
casual –o no- con el personaje maléfico que daba origen a la historia del
filme.
Corría el año
1987 y el bueno de Alan venía de un mareo terrible, luego de fatigarse con las
indicaciones de Roger Waters para plasmar en celuloide el imaginario del disco
conceptual The Wall. Cinco años más tarde, tras estrenar la peli de los Pink
Floyd, Parker decidió continuar por el lado musical pero desembarcando en
ritmos y catastros diferentes, a lo largo y ancho de los Estados Unidos.
Tras recurrir
a una notable trama hilvanada por el escritor William Hjorstberg, decidió
inmiscuirse en el entramado de brujerías, vudú y hechizos varios. A los que el
director inglés salpimentó concienzudamente con cadencia de góspel, jazz, blues
y spirituals para un trayecto demandante de viajes entre Nueva York y Luisianna.
Un punto final que hacía casi saltar automáticamente el nombre de Dr.
John/Rabennack.
Con gran
acierto, Parker decidió no dejar librado al azar el aspecto musical de esta
producción [NdR: la que protagonizarían Mickey Rourke y Robert De Niro, junto a
una imperdible selección de actores secundarios, entre los que se contaba la
bellísima Lisa Bonnet, luego esposa de Lenny Kravitz]. Esto le aportó un extra
al proyecto fílmico de incalculable valor, tanto en lo audiovisual como en el
soporte sonoro como producto aparte.
De manera
similar, la ambientación de los lugares y la reproducción de escenarios sacados
de mediados de los años 40 le dieron trascendencia de obra de culto. No de
casualidad, junto a una canción de Dr. John el director decidió incluir la
estupenda canción “Soul on fire”, escrita por Lavern Baker, Jerry Wexler y
Ahmet Ertegun (ejecutivo del sello Atlantic Records).
Aunque el
toque de misticismo lo terminaría de aportar “Zu Zu mamou”, de Dr. John. Una
composición como extraída directamente de una de las sesiones de vudú, en las
que efectivamente el cantante y compositor participaba con mucho entusiasmo.
En el
ambiente musical estadounidense, Dr. John gozaba en cuotas parejas de éxito y
celebridad. Por ello, lo habían convocado a colaborar el dúo Sonny & Cher,
la banda Canned Heat, y luego Eric Clapton y Mick Jagger. Aunque su proyección
internacional –fuera de los confines de Gringolandia- lo daría su inclusión en
la banda sonora de “Corazón satánico”. 32 años antes que su ventrículo izquierdo se
detuviese, en 2019, finalizando la espera por Johnny Favourite y Louis Cyphre que habían
venido a buscarlo.
Escuchamos “Zu
Zu Mamou” de Dr. John en NdR Radio Vintage.
NdR, 27 de
diciembre de 2022.