La detención al
voleo de ciudadanos en Chile, durante la noche de este lunes, terminó con el
espejismo foráneo de una economía próspera y ciudadanos felices. “El estudio
como un reflejo de lo que sucede en nuestra sociedad”, diría la pensadora
autóctona Débora Plager, como resumió al cruce entre el actor Gerardo Romano y
la heredera Esmeralda Mitre, un poco más temprano en el plateau de América TV.
Aunque parezca
increíble, el ejemplo de un país floreciente chocó con el empecinamiento de los
chilenos en no comer más mendrugos y poner el grito en el cielo por un tarifazo
en el transporte. Los manifestantes volverá este miércoles a las calles de
Santiago, capital trasandina, como a las ciudades principales de cada región.
Incluso, los docentes de varias casas de estudios arengaron a sumar el reclamo
por educación gratuita a los jóvenes alumnos de universidades.
Desde acá, el
diputado nacional Leopoldo Moreau señaló que “todos estamos indignados y
dolidos por lo que pasó en Ecuador y lo que está ocurriendo en Chile. Aquí
pasaría lo mismo si el gobierno de Cristina no hubiese dejado una red de
contención social o no estuviésemos con la esperanza del 27 de octubre”. Al
marcar este contraste, el legislador concluyó que los dirigentes del Frente de
Todos “somos garantía de la paz social”.
Desde Turquía,
el jugador del Besiktas, Gary Medel cuestionó duramente el mensaje del
presidente de su país, Sebastián Piñera, al declarar el estado de emergencia y
considerar que por estas manifestaciones se da un conflicto bélico (excusa para
justificar las detenciones arbitrarias, por parte de los carabineros). El capitán
del Seleccionado chileno de Fútbol, le refrescó al mandatario que una “guerra
necesita 2 bandos y acá somos 1 solo pueblo que quiere igualdad”.
Medel afirmó
que “no queremos más violencia. Necesitamos que autoridades digan que van a
cambiar para resolver los problemas sociales”. En tanto, puntualizó que si bien
las autoridades chilenas “hablan de delitos”, en cambio no ofrecen “soluciones
al problema de fondo” que es la estrechez económica en la que viven sus
habitantes.
La situación en
los países vecinos generó lecturas totalmente diferentes, por parte de los
periodistas más acérrimos en relación al gobierno de Mauricio Macri. En este
plano, a las casi disculpas al presidente Piñera por la brutalidad con la que
actuaron las fuerzas armadas chilenas, lo que dejó un saldo provisorio de 11
muertos y 2.000 detenidos, le contrapusieron una evaluación totalmente distinta
sobre Bolivia.
En el vecino
país del Altiplano, con premura muchos de estos canales y portales de noticias
se habían anticipado a especular que habría segunda vuelta, si bien el Tribunal
Superior Electoral boliviano había advertido sobre la posibilidad de tardanza
en contabilizar votos emitidos en zonas selváticas o de montaña. Finalmente,
éstos sufragios le permitieron al ser sumados una casi segura reelección a Evo
Morales, sin necesidad de ballotage.
El analista
internacional Pedro Briegger evaluó que “Evo le gana por 10 puntos a Carlos
Mesa. No por 0,01 como alguna gente piensa. Es una diferencia muy grande”. Para
el titular de la agencia NODAL, “lo que está en juego es que con esos 10 puntos
gana en primera vuelta”.
NdeR, 20 de
octubre de 2019.