#Iansobreelmalllevado
#Nadaconelritchie
El cantante
Ian Gillan es uno más que rubricó para la BNMS, la Blackmore Never More Society.
El vocalista actual de Deep Purple aseguró que el asunto con el ex guitarrista
de este grupo se encuentra bien en claro: nunca más ni siquiera para un café,
si bien en algún momento fueron compinches y jolgoriosos compañeros de salidas.
Gillan le
confió este fin de semana a la revista Rock And Roll Garage que el conjunto se
encuentra bastante bien con el violero Simon McBride, el músico irlandés
incluido oficialmente en DP en el puesto, hace dos meses atrás. De tal manera, se podrá ver al
conjunto en vivo con la formación que integran ambos, junto a Ian Paice
(batería), Roger Glover (bajo) y Don Airey (teclados). Cabe aclarar que McBride
venía reemplazando a Steve Morse, desde que el sustituto de Blackmore en las
seis cuerdas optó por dedicar su tiempo al cuidado de su esposa, quien enfrenta
problemas de salud.
“El
veinticinco por ciento de la esencia de Deep Purple es la improvisación, y
ahora tenemos un músico que es absolutamente increíble” en dicho vuelo musical,
argumentó Gillan de manera lapidaria. La relación entre Ritchie y el resto de
los músicos quedó fatalmente deteriorada desde mediados de los años 90.
Sucede que antes
del ingreso de Morse y luego también, Blackmore pretendía ser algo así como el
DT en las sombras del grupo. Luego de varias peleas en el 95, Gillan contó que
el mítico guitarrista “salió y se fue.
Pero él quería mantener el control de la banda después de haberse marchado. Y
ha sido un dolor de cabeza desde entonces”.
Por esta
razón, el cantante se mostró categórico al explicar su previsión en cuanto a “que
la idea de una gran reunión sería totalmente irrespetuosa para Deep Purple, que
vive y respira. La atmósfera sería terrible, sería artificial, sería solo por
dinero, nada más. Porque no hay amor ahí, no hay afinidad”, sentenció.
Gillan
mencionó que en la actualidad hay buen clima de trabajo con la formación de
Deep Purple. El conjunto fue así desde antes, cuando en la voz tenía a Rod
Evans (hasta 1968) y le tocó ingresar para reemplazarlo. Mientras, “en el
período intermedio, estuvieron David
Coverdale, Glenn Hughes y un par de otros muchachos”. Después, a comienzos de
los años 80, “cuando nos asentamos y la química humana estaba bien, nos
llevábamos bien, tuvimos la reunión con 'Perfect Strangers' [1984], todo fue un
poco diferente. Ritchie era diferente, creo que todos lo éramos”.
Incluso, durante
un buen tiempo el vocalista era compañero de habitación de Blackmore y hasta “solíamos
ir de fiesta juntos”, etapa de la cual reconoció contar con “muchos recuerdos
fantásticos de Ritchie como guitarrista”. Respecto a quien destacó su
profesionalidad, junto a un “humor perverso”; hasta que “algo cambió cuando
volvimos a estar juntos, y la química humana no era la misma”, reseñó en referencia
a los 90.
Luego de
esto, apareció una especie de “antagonismo”. Algo ciertamente atendible, dado
que ambos disintieron cuando Gillan propuso hacer más giras –planteaba visitar
Sudamérica o Rusia-, en tanto que Blackmore se opuso a esta moción.
De manera tal
que el violero fue hasta las oficinas de BMG a plantear que la firma decidiera,
por sí o por no, entre él y el cantante. “Entonces, lo eligieron a él, y eso
estuvo bien”, admitió luego Ian, aludiendo al ingreso de Joe Lynn Turner a Deep
Purple [NdR: Tras su pasado en Rainbow] por recomendación de su, a partir de
ahí, cuasi enemigo.
Pero dado que
“Slaves and masters” (1990) se asemejaba más a Rainbow que a DP, al empresa
requirió por la vuelta de Gillan. Por lo que “Ritchie se volvió loco; no le
gustó Finalmente, se fue”. Pero no tanto, tal como narrásemos en párrafos
anteriores.
Por estos
días, Ian contó que al parecer Blackmore intentó restablecer el nexo con los
demás integrantes de Deep Purple. Fundamentalmente, con él, con Glover e Ian
Paice. Aunque “podría seguir durante mucho tiempo, pero la respuesta simple es:
'No'”, en vistas que “no queremos volver a estar juntos”, concluyó.
NdR, 25 de
noviembre de 2022.