#Argentinasetentayocho
#Qatarveinteventidos
Con la caja
de velocidades en reversa, nos tenemos que remontar 44 años atrás en busca de
hechos políticos mucho más contundentes que las cintitas en las camisetas y
algunos desafíos módicos al férreo régimen al mando en Qatar. En plena
dictadura cívico-militar, un grupo de jugadores de la selección sueca que
participaba en el mundial Argentina 78 se acercó hasta las Madres en Plaza de
Mayo y marchó junto a ellas.
“Sabíamos
acerca de las Madres de Plaza de Mayo porque también estaba en los diarios de
nuestro país y unos cinco o seis de nosotros fuimos a verlas”, recordó en junio
de 2020 el por aquel entonces capitán del conjunto, Bjorn Nordqvist, en entrevista
con la agencia Télam. “Había mucha gente en la plaza”, detalló en este diálogo,
respecto a medio equipo de su país que concurrió a Plaza de Mayo.
El estratega
sueco rememoró que su presencia a la par de Madres obedeció a la lucha de
aquellas mujeres y, en particular, para expresar el reclamo por la desaparición
de Dagmar Hagelin (piba menor de edad secuestrada por un grupo de tareas comandado
por Alfredo Astiz). En su país natal, la discusión previa había girado en torno
a la participación o no del conjunto en el Mundial organizado por Videla y los
demás dictadorzuelos.
El país que
con mayor énfasis asumió el debate internacional fue Francia, donde se había situado
un boicot muy fuerte contra el certamen armado por los militares. Por lo que
gran parte de lo difundido en el Viejo Continente provenía de París y ciudades
de alrededores. De aquel 78 a hoy, Michel Platini fue quien integró el
seleccionado galo. Ello, mucho antes de toparse con la repentina prosperidad brindada
por los petrodólares derramados desde Doha.
Tal vez,
había quiénes esperaban una reacción similar por parte del seleccionado
francés. Apenas unos seis meses antes, en diciembre de 1977 un comando de
uniformados había desaparecido a las monjas Alice Domon y Leonie Duquet por
firmar junto a Madres de Plaza de Mayo una solicitada aparecida en el diario La
Nación, exigiendo información sobre jóvenes detenidos en forma clandestina.
Este fue el
caso de las monjas francesas, como se lo conoció internacionalmente [NdR; hasta
que en 2011 otras dos pibas de esa misma nacionalidad, Houria Moumni y
Cassandre Bouvier, recalaron en los catálogos de atrocidades, tras ser hallados
sus cuerpos en la Quebrada de San Lorenzo, doble crimen aún impune]. Aunque
Michel, manteniendo una tesitura asentada bien hacia la derecha, se pasaba por
el traste la situación política en el país anfitrión del 78.
De hecho, los
jugadores franceses tuvieron que aguantarse la acometida con melotrones que los
militares le encargaron a Ennio Morricone para musicalizar el torneo. Aunque
por fortuna la decisión de Menotti demoró la proliferación de canciones
deplorables dedicadas luego a Diego Maradona, desafectado a último momento del
conjunto albiceleste del 78.
Dominique
Rocheteau, el 9 de aquella selección gala, contó hace unos años atrás el temor
imperante entre la población para hablar sobre la situación política. Junto a Patrick
Battiston, Jean Marc Guillen y Dominique Baratelli, el delantero participó de
algunas deliberaciones que tuvieron lugar en la embajada francesa en Argentina.
Rocheteau contó que al hablar sobre la dictadura argentina ”los periodistas
franceses eran muy discretos ante esos problemas. Y además a algunos jugadores
argentinos, no los que estaban en su selección sino en distintos clubes, no les
gustó que yo hablara”, dijo en 2020 a Telam.
El
paralelismo entre aquel Argentina 78 y el actual Qatar 2022 está planteado en
el contexto de dos regímenes fuertemente autoritarios. También en un contexto
de acuerdo al cual naciones europeas como Francia, Alemania, España, Bélgica y
Países Bajos padecen una severa crisis energética por el conflicto
Rusia-Ucrania. Y el gobierno Hamad al Thani exporta una inmensa cantidad de
gas, de la cual posee la tercera reserva mundial de este fluido tan necesario
cuando se acerca el invierno europeo.
NdR, 21 de
noviembre de 2022.