#Anedcotanotanconocida
#Vanhalenismos
Una historia
no tan conocida sobre Van Halen señala que tras la partida del cantante David
Lee Roth, en 1985, Eddie había pensado editar un disco solista con diferentes
vocalistas. Los nombres en los que había pensado el guitarrista eran Phil
Collins, Pete Townshend y Joe Cocker. Claro, momentos antes de fijarse en Sammy
Hagar.
La anécdota
fue recordada esta semana por la revista Rock and roll Garage, luego de
rescatar una entrevista del año 1993 con la publicación colega Guitarist. “Estaba
pensando en hacer algo extraño”, confió Eddie al repasar perspectivas
posteriores a la salida de Roth.
Para tal
iniciativa, sin embargo, contaba con su hermano Alex en la batería y Michael
Anthony en el bajo. Es decir, un 75 % del grupo, más unos cantantes como el ex
Génesis, el ex The Who y Cocker (quien a lo mejor por su estilo bluesero y jazzístico
guardaba reminiscencias con Diamond Dave).
Esta
transición emergida del éxito logrado con el disco “1984” iluminó la
alternativa de juntar diferentes cantantes en cada tema. Y no fue una
casualidad aquella idea, tal vez no muy del agrado de los metaleros, propensos
a encasillar a Van Halen fuera de los contornos de algún estilo pop.
Un coqueteo
al cual Eddie había accedido unos años antes cuando grabó algunas pistas para
Michael Jackson en su álbum “Thriller”, en el cual metió el inolvidable solo de
guitarra en “Beat it”. Allí, el músico quedó deslumbrado por compañeros de
sesión como Steve Lukather y Bobby Kimball, de la agrupación TOTO.
Luego del
disco y la gira con el grupo, Eddie pensó que “cuando Roth dejó la banda, nos
dejó como diciendo 'Hmmmm...'. Al principio, estaba planeando hacer un disco en
solitario con Alex [Van Halen] y Mike [Anthony], pero con un cantante diferente
en cada pista: Joe Cocker , Phil Collins, Pete Townshend. Estaba pensando en
hacer algo extraño”.
Dicho
proyecto sería algo diferente al grupo, pese a la continuidad con Alex y
Michael, aunque “con todos estos cantantes diferentes”. Hasta que desistió de
esta idea, dado lo complicado que resultaría coordinar agenda para las
grabaciones y posteriores presentaciones en vivo. Por eso, Alex propuso
continuar con Van Halen, pues Eddie seguiría escribiendo “la música de todos
modos”.
Después de
resetear su balero, el guitarrista decidió hacer un llamado a Sammy Hagar. “Eso
fue un viernes y bajó el lunes. Ya teníamos unas cinco o seis pistas. Tuvimos ´Summer
Nights´, ´Best of Both Worlds´, teníamos un montón de cosas, y Sammy entró y no
le dije nada para cantar, no le dije nada para hacer”. De todas maneras, calzó.
“Simplemente
entró directamente; simplemente encajaba allí como si hubiera estado allí toda
mi vida. Y dije: '¿Dónde has estado toda mi vida, imbécil?' Además de ser un
gran cantante y músico, es uno de los tipos más divertidos que he conocido en
mi vida. Tiene un sentido del humor tan retorcido que nos llevamos como
hermanos”.
El resto del
asunto es algo más conocido. Hagar encajó a la perfección con Van Halen, ya que
no intentó copiar nada de su antecesor. Esto quedó en evidencia en “5150”, “OU812”
y más que nada en “For Unlawful Carnal Knowledge”, tres de los discos que
galvanizarían su participación en el grupo.
Por aquellos
años, a partir de 1985, Eddie incursionaría en teclados más que en las
guitarras. En una retrospectiva de sus comienzos en la música, cuando de niño
empezó con las clases de piano a instancias de su padre. Lo de la guitarra vino
después, para jolgorio de millones de prójimos.
NdR, 16 de
noviembre de 2022.