#Cochesconautonomia
#Teslaensuelochino
El voto
electrónico y los automóviles que se manejan solos posiblemente figuren entre
los lugares más altos del ranking sobre inventos recelados por gran parte de la
humanidad. De hecho, la preocupación volvió a corporizarse este fin de semana
luego que un vehículo Tesla se salió del mando del conductor y en lugar de
estacionar emprendió una carrera a más de 100 kilómetros por hora, en la
localidad china Ghaozhou, ocasionando dos muertes.
A poco de
sucedido este incidente, la empresa automotriz cuyo titular es el
multimillonario Elon Musk, comprometió su esfuerzo para colaborar con las
autoridades chinas –provincia de Guangdong- para investigar el hecho. La
situación se planteó a partir que el conductor intentaba estacionar su Model Y,
aunque curiosamente el vehículo inteligente “enloqueció” y arrancó a una
altísima velocidad, en una carrera tras la cual se llevó por delante todo lo
que encontró por el camino.
En los dos
kilómetros por los que transcurrió este raid, el auto impactó contra dos motos y dos bicicletas, como
resultado de lo cual murieron dos personas y tres fueron heridas. Al difundirse
esta noticia, Tesla aseguró que “ayudará a la Policía china a investigar el
accidente”.
La fabricante
del Model Y, destacó que las luces de freno del automóvil no se encendieron
cuando el vehículo aceleró, coincidiendo con los datos de fondo, y agregó que
la compañía brindará activamente la asistencia necesaria, expusieron ante la
agencia Reuters. En tanto, la policía
local comenzó por indagar acerca de la posibilidad que el conductor del
vehículo manejaba en estado de ebriedad o, en todo caso, si incurrió en mala
praxis en cuanto al manejo del auto.
Las dudas
volvieron a ensombrecer el proyecto de la automotriz que hizo punta en el
mercado de los automóviles eléctricos [NdR: impulsados con baterías de litio,
de ahí su interés por el mineral cuyo principal reservorio mundial se encuentra
en la región del Noroeste argentino] que también cuentan con guiado autónomo.
Un adelanto que hace babear a los pibes high tech y desconfiar a otros cientos
de millones de prójimos.
Pocos días
atrás, se conoció un incidente similar revelado por la agencia Associated Press.
Sucedió cuando en enero de este año, el joven conductor de limousines, Kevin
George Aziz Riad -de alguna manera- se vio ante una acusación judicial por un
accidente con otro automóvil Tesla, en el cual fallecieron dos personas.
Mientras que
en abril de 2017, la propietaria de un Tesla Model X, Lee Tadfa, exigió a la
firma de Elon Musk € 920.000 de
indemnización por otro accidente ocurrido en Guangzhou, China, en el que las puertas de
gaviota (similares a las de los Lamborghini Countach) se bloquearon.
La mujer y su
pareja viajaban en la segunda fila de asientos traseros del SUV de lujo de
Tesla, que conducía un chófer, cuando, al trasponer los 75 kilómetros por hora,
chocaron contra una barrera, el coche giró 180 grados, y golpeó a un Ford
Focus. El Tesla comenzó a arder, cuando Tada y su pareja quedaron atrapados al
no poder abrir las puertas traseras, con apertura de gaviota, por lo que
tuvieron que salir por las puertas delanteras, mientras comenzaba el fuego y
explotaban las baterías.
Lee Tada y el
chofer sufrieron lesiones. En el caso de la propietaria, cortes en el labio y
la nariz rota, y el conductor tuvo que ser hospitalizado durante 40 días. Pero
la sucursal china de Tesla rechazó el reclamo, poniendo en duda la dinámica del
accidente.
Según la versión
ofrecida por la compañía, “la vida del propietario y los pasajeros nunca se
vieron amenazados”. Y siguiendo aquel adagio sobre el mal distribuido entre
multitudes, este choque obedeció a que el vehículo corría a una “alta
velocidad, y en ese caso, no sólo los coches eléctricos, sino cualquier
vehículo puede prenderse fuego”.
En su
comunicado corporativo, la empresa objetó centralmente que “el propietario nos
reclama ocho millones de yuanes, y no vamos a aceptar”, alertó unos cinco años
atrás. Fue un tiempo antes que su principal accionista y ejecutivo definiese su
mudanza al estado de Texas, donde paga unos pocos mendrugos en impuestos.
NdR, 14 de
noviembre de 2022.