#LulaoBolsonaro
#Segundavueltacarioca
F.P.
El debate
antes de la segunda vuelta presidencial en Brasil dejó posicionamientos bien
diferenciados entre los principales contendientes. Mientras Jair Bolsonaro
insistió en cuestionamientos morales a su rival, Luis Inacio “Lula” Da Silva
exhortó a un sector más amplio en relación a la deriva en la que está la
economía nacional y la falta de temple que debió haber mostrado el actual
presidente.
Los teóricos
de la ciencia política suelen decir que, en sí mismos, los debates no alteran
demasiado el resultado final. Aunque eso se verá al trasluz de lo que vinieron
haciendo en los 28 días pasados cada uno de los protagonistas, como también a
qué parte de los ciudadanos destinaron sus respectivos mensajes.
El actual
mandatario reiteró sus diatribas como “delincuente”, “ladrón” y “abortista” en
el debate que finalizó cerca de la medianoche de la Argentina. Mientras, Lula
pareció dirigirse a un público más amplio, sugiriendo que se necesitan salarios
actualizados por inflación, nexos comerciales con diversas naciones del mundo y
evitar la insularidad que la actual gestión ha conducido hasta acá.
En algunos
pasajes de la transmisión televisiva, Bolsonaro pareció quedar un poco
descolocado ante la actitud de su oponente, quien en algún pasaje optó por
ignorar sus insultos y en otros por responderle y colocarlo a la defensiva.
Incluso, el candidato del Partido de los Trabajadores se dirigió al
televidente, pidió disculpas y lamentó la falta de preparación y temple del
actual mandatario. En otros momentos, destacó su perfil irascible, poco dado al
diálogo hasta con Gobernadores e intendentes de su país, no sólo con otros
Jefes de Estado.
En la primera
parte del debate, Bolsonaro intentó una disculpa por el retraso salarial al
cual vinculó con el costo financiero que tuvo la pandemia. Sin embargo, el
desempeño de su gestión en un gran tramo de 2020 y 2021 no fue de los mejores,
lo cual resaltó Da Silva en tono de crítica, apelando al recuerdo de la ciudadanía
acerca de cómo actuó el gobierno.
Ante la
pregunta de Lula, Bolsonaro se negó a responder sobre el congelamiento del
salario mínimo, durante sus cuatro años de gestión. Aunque en contra del
proyecto de Presupuesto 2023 enviado por su gestión al Congreso y hasta a su propio
gabinete económico, prometió aumentar el salario mínimo en los próximos meses.
Mientras que
la retrospectiva pedida por Lula hasta los tiempos en que Bolsonaro defendía la
píldora abortiva Citolec, el actual presidente se defendió: “Eso fue hace 30
años, Luiz Inácio”. Y aprovechó el tema para salir de contraataque, indicando
que “vos sos abortista, tus ministras de
la mujer lo eran, el PT es abortista”, exclamó. Pero Lula dijo que está en
contra del aborto y que su esposa –Janja- también.
Para los
especialistas en comunicación política, tal vez las variables a tener en cuenta
sean cómo administró cada uno técnicas como: manejo de objeciones, destinatario
o paradestinatario de los mensajes, soltura ante cámara, saturación de contenidos,
entre los principales. Al resto lo dirá la ciudadanía cuando este domingo acuda
a las urnas de voto electrónico, luego de una identificación biométrica sin la
cual no se puede emitir el sufragio.
NdR, 29 de
octubre de 2022.