#Voracidadproletaria
#Habereseinflacion
El
desbarranque sin red de la ultraderecha en el Reino Unido atenuó el entusiasmo
popular con el próximo encuentro a jugar con el City de Erling Haaland, y por
suelo criollo ni hablemos. En medio de la divergencia entre ajuste a lo bestia
o ajuste a menor velocidad, la izquierda salió al cruce de la flamante ministra
de trabajo, Kelly Olmos.
La diputada
nacional Myriam Bregman cuestionó este viernes que “la ministra repite un dogma
neoliberal que es totalmente falso”, descerrajó en referencia a la ex
funcionaria extraída del menemismo e implantada en la gestión hoy a cargo de
Casa Rosada. “En los últimos años los salarios cayeron y la inflación se
disparó”, recordó la parlamentaria por lo que dijo que Olmos “debería mirar
menos cuánto ganan los trabajadores, y más cómo aumentó la tasa de ganancia de
las empresas por los aumentos de precios”.
Esta salida
al cruce se dio, luego que la titular de la cartera de Trabajo cargase sobre
los sindicatos una supuesta voracidad por mejorar salarios, lo que a su juicio
alimenta las expectativas inflacionarias. En base a este preconcepto Olmos dijo
en una entrevista con El Destape Radio que el pedido de 131% de actualización
de haberes exigida por el gremio de Camioneros impacta “en la dinámica
inflacionaria” y es “insolidario” con otros sectores.
La de este 20
de octubre, tal vez sea la peor jornada que se recuerde para la derecha y su
variante ultra, luego de la caída con dinámica de cataclismo del gobierno de
Londres. Bregman evaluó que la dimisión de la ex primera ministra Liz Truss “reaviva
el debate, la gran burguesía te asusta con los y las que anuncian políticas de
shock, pero ojo porque si fracasan, apoyan a los que te ajustan despacito”, como
a quienes van “gradualmente pero muy firmes”.
Además, en
referencia inequívoca al autor del libro “Para qué?”, la legisladora del Frente
de Izquierda rememoró que “hay uno que promueve políticas de shock que en este
momento se cayó de la reposera”. Esto último, lógicamente, también por el
derrumbe de la administración ultra que comandaba Truss, sucesora de otra
gestión fallida como lo fue la de Boris Johnson.
NdR, 20 de
octubre de 2022.