#Delonacionalaloprovincial
#Escenariopreelectoral
Por: Federico
Pérez (*).
Los cambios
en el gabinete nacional que se anunciarán luego del cierre a un fin de semana
extra largo se darán en un contexto que alterna entre la cautela y la reacción
rápida. Efecto de lo cual, en las provincias periféricas como la nuestra los
reacomodamientos, proyecciones y líneas de acción hacia 2023 se recomiendan
hacerse con prudencia.
En el
oficialismo gaucho persiste la presunción de llegar al momento de la cita
electoral con pelota dominada, mientras aguarda por errores no forzados en los
sectores o dirigentes con intenciones de desafiarlo. Le da envión la definición
de proyecto circunscripto uninominalmente a Salta, lo que preserva de
cimbronazos repartidos entre Juntos por el Todo y el Frente por el Cambio o los
nombres que definan hacia la cita electoral del año que viene (pero siempre
compartiendo el mismo lineamiento económico).
A propósito,
como para ratificar lo anterior tranquilizó al comando grandbourgiano la
definición de un proyecto aristocrático que se trazó como norte el diputado
nacional Emiliano Estrada. Ciertamente, una gestión armada con los más
capacitados en cada rubro [NdR: gobierno de los mejores, según la definición
clásica de “aristocracia”] no constituye una meta imposible, aunque llevará un
buen tiempo darle forma.
En tanto, las
invitaciones a concretar con el macrismo con la que amagan algunos dirigentes
desde suelo gaucho tampoco son carentes de razonabilidad. El asunto, acá, no es
el cómo, sino el para qué? yendo a sintonizar con el pensamiento de la
principal figura de la derecha federal.
En sendas
direcciones, la carencia viene por el lado del entusiasmo. Más que nada, en el
interrogante respecto a la manera de infundirlo, transmitirlo y lograr algún
resultado en la ciudadanía. Por lo que embarcarse sin pensar demasiado en tales
rectángulos podría equivaler a sacar pasaje en tren hacia destinos sombríos.
Hacia donde
ir
Esta actitud
dubitativa se encuentra expuesta alrededor de lo que antaño solía ser la mayor
señal de orgullo del proletariado criollo: el 17 de octubre. En la Argentina
modelo 2022 no es un padecimiento extendido la falta de trabajo, pero sí que la
posibilidad de tener empleo signifique la vía para de dejar de ser pobre.
En el segundo
trimestre de este año, el INDEC detectó que el 70 % de la población con trabajo
–cuentapropista o asalariada- a los manotazos llegó a contar con ingresos por $
80.000 mensuales. Muy lejos de los $ 120.000 y en ascenso de lo que cotiza la
Canasta Básica Total, lo que es señalada según los sociólogos como la línea de
pobreza.
En lo que fue
la última intervención pública del ministro de Trabajo, Claudio Moroni, los
diputados del FIT Myriam Bregman y Nicolás Del Caño preguntaron por los u$s
40.000 millones succionados del sector asalariado hacia el sector financiero en
lo que va de la actual gestión. Un interrogante planteado a partir de un
estudio de la consultora CIFRA, que integra la CTA; mientras que en lapso 2016
a 2021, la FLACSO calculó que la succión del sector obrero fue de u$s 70.000
millones. Esa es la línea de continuidad entre la administración efedetista y
su predecesora.
Mientras, una
opción alternativa parece tomar forma y tiene epicentro en la provincia de
Córdoba. Allí, el diputado nacional Facundo Manes y su anfitrión, Juan
Schiaretti, intentan darle forma a una variante desmarcada del macrismo como
del peruquismo. En esta nave se mencionó también al salteño Juan Manuel
Urtubey. Y en este mismo fin de semana parece haber marcado el camino para el
titular del ucerreísmo, Gerardo Morales, quien concluyó que Mauricio Macri está
más como consejero táctico, antes que entrar como 9. Además, le prometió una paliza electoral si
se presenta a una interna.
Entre este
lunes y el martes, Casa Rosada anunciará los reemplazos en las carteras de
Trabajo y Desarrollo Social, mientras definirá qué hacer con el fallido
Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad (tal vez pase a convertirse en
Secretaría). Sin embargo, ello se dará en un escenario con déficit de
entusiasmo, retórica postmoderna y creciente cantidad de interrogantes
económicos y sociales por resolver.
(*) NdR, 10
de octubre de 2022.