La sonrisa de mamá

La caída en picada de los diversos segmentos bursátiles británicos afectó particularmente a las AFJP de estas islas. Con lo cual refrescó la memoria de aquellos años de angustia vividos por acá, dos décadas atrás. Apuntes sobre la eurocrisis que seguirá en los próximos días.
Hace 3 años Economía

#Cadafondospensionbritanicos #Eurocrisis

El derrumbe de la libra esterlina dejó contra las cuerdas a las AFJP británicas o administradoras de fondos de retiro, un colapsó que se evitó gracias al salvataje dispuesto por el Banco de Inglaterra. La semana que terminó fue preocupante para millones de ciudadanos del Reino  Unido, quienes avistaron un escenario similar al que enfrentaron los argentinos a partir del año 2001.

Sin embargo, no todo está dicho en esta nación europea, luego de las medidas dispuestas por el gobierno conservador en manos de Liz Truss. Este zarandeo en las AFJP inglesas surgió, luego de la decisión gubernamental de reducir impuestos, disposición que pondría a babear a los ultra criollos de la escuela neoliberal.

La zozobra repercutió en las administradoras de estos fondos de pensión, en medio de la devaluación a la moneda de este país, la que aceleró reclamos de los depositantes en estas entidades financieras. Muchas de ellas, con  denominaciones familiares para el oído rioplatense como Black Rock, u otras como Legal & General Group Plc y Schroders Plc. Las que operan con un mecanismo idéntico al practicado en nuestro país hace dos décadas: toman los fondos de los depositantes y timbean en el mercado bursátil; si ganan, devuelven, si no…

Aunque después de avistar el tremendo riesgo de un colapso generalizado, cuando “el banco central intervino el miércoles después de que las llamadas amenazaran con empujar al mercado dorado a una espiral descendente”. Ello, pese a que “los bancos de inversión y las administradoras de fondos habían advertido al BOE en los últimos días que los requisitos de garantía podrían desencadenar una caída”, en dicha franja del mercado, resumió este sábado la agencia Bloomberg. 

La versión edulcorada de este julepe financiero precisó que “la intervención del BOE evitó  un círculo vicioso (que) se volviera aún más peligroso para los fondos de pensiones obligados a vender sus exposiciones a gilt”, resumió Calum Mackenzie, ejecutivo de la sociedad de bolsa Aon. Aún así, admitió el bróker que este tembladeral “subrayó el gran riesgo que enfrentan los fondos de pensiones que han tenido o podrían haber reducido sus coberturas de responsabilidad”. Es decir, si te he visto no me acuerdo. 

Estos afamados “gilt” son los que este tipo de compañías utilizan a los fines de equiparar pasivos con activos, por lo general usando derivados (emisión de papeles que certifican las operaciones antes mencionadas). De todas formas, según Bloomberg, más que activos, las administradoras de fondos de pensión acumularon pasivos, durante la última década.

Esta propensión emparentada con embromar prójimos fue socorrida por medio de los citados derivados, lo cual explica que estas emisiones se hayan triplicado hasta 1,5 billones de libras esterlinas, contabilizando sólo hasta el año 2020. Casi dos años más tarde y el tifón bursátil del miércoles, desde el organismo regulador de las AFJP británicas aseguraron estar “monitoreando de cerca la situación en los mercados financieros para evaluar el impacto en la financiación del plan de pensiones de beneficios definidos”. Preocupación que probablemente llegue tarde.

NdR, 1 de octubre de 2022.