Por: Federico
Pérez (*).
Si todo sigue
como hasta ahora en el escenario provincial, el Gran Triunfador en la contienda
electoral será Juan Manuel Urtubey. El gobernador saliente, por omisión
involuntaria en los listados electorales, parece encaminado a mantenerse como
la principal figura entre el electorado, en términos comparativos con lo que hay
en pie en el resto del mapa. Una previsión en parte mantenida por quien esto
rubrica, pese a los pataleos de los “barrabravas” metidos a pensadores que
circundan los tres principales armados electorales, autoasimilados como los
protagonistas en la puja por la Gobernación.
JMU parece
signar el armado del poder provincial, tanto en lo que fueron los últimos 12
años de gestión, el trayecto electoral que resta hasta el próximo 10 de
noviembre y proyectado hacia los próximos 4 años de gestión. No deja un
sucesor, ni un continuador, tampoco un émulo que intente empardarle en astucia
política, y sus planes están más enfocados en su ingreso al Jockey Club de
Buenos Aires, antes que conocer a quién deberá colocarle la banda. Ambas
cuestiones, entrega del mando y carnet de socio serán oficializadas el próximo
10 de diciembre.
Los más
próximos al actual mandatario gaucho y precandidato a Vicepresidente, suelen
recordar, cada tanto, la presunción enarbolada y con certezas intermitentes que
sólo en la metrópoli Mister U se siente a sus anchas para analizar cuestiones
sobre política. Algo que, por otra parte, los bamboleos proselitistas que
exponen los protagonistas de la contienda salteña abonan casi sin darse cuenta.
Inclusive, con el tenue soplido de las respectivas campañas negativas,
sobredimensionadas como viento huracanado en contra, probablemente por un
excesivo nerviosismo o bien por falta de visión.
De todo esto,
el resultante es que el sello U parece destinado a proyectarse en dirección al
diseño del Poder Judicial, el perfil productivo extractivista de la Provincia y
hasta en las líneas de acción que legará a la gestión que sobrevenga. Sobre
este Masterplan U, el margen de maniobrabilidad sólo permitirá concentrar la
acción en asuntos de orden secundario. Y cuanto menos el trazado proselitista
que se expuso hasta acá refuerza el sentido en el que apunta tal vector.
Evaluación de a
3
Si tuviesen
razón los principales analistas, politólogos y “encuestadores” que se
pronunciaron recientemente, el contexto de tres tercios sería lo que defina, al
menos nominalmente, el próximo titular del Ejecutivo provincial. Tal conjetura,
por supuesto, prescindiendo en relación a cualquier posibilidad que una
sorpresa provenga desde la izquierda. Pero a título de simplificar: Salta tiene
Futuro confundido en su propio laberinto, el Frente de Todos en la tensión
derivada de imaginar enemigos-fantasmas, y el alfredismo del Frente Olmedo
Gobernador en lo inverosímil de su planteo de cambio.
Las
limitaciones del STF, sigla bajo la cual actúa el saencismo, expuestas hasta en
el hecho que se enredó en su propia telaraña imaginaria. En Orán, este fin de
semana, Gustavo Sáenz se metió en un trabalenguas por un fallido intento por
expresar “lo que no es”. Una tarea fundamental, pero si va complementada de “lo
que es” y lo que pretende “hacer que suceda”.
Se sabe y es
reconocido que el precandidato a Gobernador posee carisma, algo inherente a su
figura o “lo que es”; en cambio, trastabilló penosamente al pretender designar
a lo que se opone en el presente recorrido. “Del otro lado están los mismos de siempre, los que han sumido a Salta
en la pobreza, en la inseguridad y en la desocupación”, dijo en la ciudad
norteña. Cuál será el “otro lado”? La trastienda de dicho acto? Si es lo último,
allí encontrará una lista interminable de actuales funcionarios. No debe
haberles hecho mucha gracia este pronunciamiento.
En este
contexto, resulta una odisea imaginar cómo podría plantearse Sáenz como opción
de alternancia, cuando la nómina de sus impulsores indica en la dirección
opuesta. Lo salva del chubasco que sus contendientes enfrentan inconvenientes
de similares dimensiones.
Discusión sobre
inconsistencias
En el Frente de
Todos, de acuerdo al saldo que dejaron los acontecimientos públicos del último
fin de semana, los propios obstáculos mentales aparecen capaces de generar
sombras equivalentes a monstruos como Godzilla. En este espacio, la visita del
candidato presidencial Alberto Fernández motorizó peleítas más del Maipo, entre
sus precandidatos a Gobernador, en lugar de capitalizar tremendo envión. Si
Sergio Leavy le cercenó espacios a su oponente, si Miguel Isa se coló en la
recepción al favorito para las Presidenciales. Y la mar en el Gulfstream G 650.
Más allá de la
resolución que tenga esta discusión estéril, la que dio la nota distintiva fue
la Segunda Dama provincial, quien le obsequió al visitante el “Álbum Blanco” de
Los Beatles (Tal vez el presente hubiese sido otro, si se repasaba nuestra nota
“Un candidato con rock”: https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-114_Un-candidato-con-rock_#VW4gQ2FuZGlkYXRvIGNvbiByb2NrIElJ
). En tanto, Isa le explicó su objetivo de contribuir al proyecto nacional, lo
que Fernández agradeció tanto en privado como durante el acto posterior en el
Delmi.
Tales acercamientos
motivaron que los partidarios rivales en las PASO del próximo domingo perdieran
el foco de interés, y en lugar de explotar lo que dejó en términos conceptuales
esta visita ingirió Chiquitolina: concentró poder de fuego en pretender que el
respaldo de Alberto F solamente fue para Leavy. Algo que, en función de la
exactitud, no fue así, ya que el mensaje fue hacia “la unidad del peronismo”. O
bien, apuntar al abundante material fotográfico y audiovisual que muestra al
predilecto para el 27/10, junto al dirigente tartagalense.
El agujero
amarillo
Por el lado del
alfredismo, un espacio que parece tener como única figura a su precandidato a
la Gobernación, la incertidumbre en los electores es cómo haría para gobernar
la Provincia. Alfredo Olmedo tuvo alguna que otra avivada, al inscribir su
postulación en el camino del cambio, algo que a nivel de discurso podría
resultar de usufructo en los comicios. Sin embargo, el tope a sus posibilidades
de crecimientos está inserto en sus propios planteos e ideario.
El vuelo
amarillo fue descolgado de un hondazo por la iniciativa popular en redes
sociales, aunque tal vez haya incidido igualmente el exceso de equipaje. Es que
el avión que transportaba el pasaviento con la inscripción “Olmedo Gobernador”,
más un audio estridente, a lo mejor funcione en la mentalidad bucólica de
quienes lo idearon y en zonas con poca densidad poblacional. Pero no en la
principal ciudad, donde reside la fracción más quisquillosa del electorado.
A esto, le
resta una cierta actitud como de Robinson Crusoe que se proyecta hacia Olmedo,
es decir, no se vislumbra un trabajo de equipo que tranquilice a la salteñidad,
respecto al porvenir alimentario, laboral o productivo. Por lo demás, sus
apelativos nostálgicos a la estructura familiar de la década del 60 y el “respect
for the elders” (respeto a los mayores), por ahí hacen corto circuito con la
convocatoria al molde del católico tradicional. Cabe recordar su reciente
adscripción al credo evangélico.
Finalmente, la
incógnita en cuanto al nivel de proyección que tendrá la zurda gaucha, a la que
aspiran representar tres precandidatos a Gobernador (Andrea Villegas, Pablo López
y Violeta Gil). Y que en su mayoría alternan intentos de posicionarse como
alternativa a la gestión U con planteos para diferenciarse de sus rivales
internos. Así se va perfilando el escenario que llevará a más de un millón de
electores a las urnas, el domingo que viene.
(*) NdeR, 29 de
septiembre de 2019.