Le Grand Gagnant

El comienzo de esta semana marcará las casi cuatro jornadas finales de la campaña por la Gobernación, en este primer tramo. Quién gana y quién pierde, será la pregunta proyectada al domingo 6 de octubre. Una semana antes, respondemos en parte a tal interrogante. Aquí va.
Hace 6 años INCOGNITA SEMANAL

Por: Federico Pérez (*). 

Si todo sigue como hasta ahora en el escenario provincial, el Gran Triunfador en la contienda electoral será Juan Manuel Urtubey. El gobernador saliente, por omisión involuntaria en los listados electorales, parece encaminado a mantenerse como la principal figura entre el electorado, en términos comparativos con lo que hay en pie en el resto del mapa. Una previsión en parte mantenida por quien esto rubrica, pese a los pataleos de los “barrabravas” metidos a pensadores que circundan los tres principales armados electorales, autoasimilados como los protagonistas en la puja por la Gobernación.

JMU parece signar el armado del poder provincial, tanto en lo que fueron los últimos 12 años de gestión, el trayecto electoral que resta hasta el próximo 10 de noviembre y proyectado hacia los próximos 4 años de gestión. No deja un sucesor, ni un continuador, tampoco un émulo que intente empardarle en astucia política, y sus planes están más enfocados en su ingreso al Jockey Club de Buenos Aires, antes que conocer a quién deberá colocarle la banda. Ambas cuestiones, entrega del mando y carnet de socio serán oficializadas el próximo 10 de diciembre.

Los más próximos al actual mandatario gaucho y precandidato a Vicepresidente, suelen recordar, cada tanto, la presunción enarbolada y con certezas intermitentes que sólo en la metrópoli Mister U se siente a sus anchas para analizar cuestiones sobre política. Algo que, por otra parte, los bamboleos proselitistas que exponen los protagonistas de la contienda salteña abonan casi sin darse cuenta. Inclusive, con el tenue soplido de las respectivas campañas negativas, sobredimensionadas como viento huracanado en contra, probablemente por un excesivo nerviosismo o bien por falta de visión.

De todo esto, el resultante es que el sello U parece destinado a proyectarse en dirección al diseño del Poder Judicial, el perfil productivo extractivista de la Provincia y hasta en las líneas de acción que legará a la gestión que sobrevenga. Sobre este Masterplan U, el margen de maniobrabilidad sólo permitirá concentrar la acción en asuntos de orden secundario. Y cuanto menos el trazado proselitista que se expuso hasta acá refuerza el sentido en el que apunta tal vector.

Evaluación de a 3

Si tuviesen razón los principales analistas, politólogos y “encuestadores” que se pronunciaron recientemente, el contexto de tres tercios sería lo que defina, al menos nominalmente, el próximo titular del Ejecutivo provincial. Tal conjetura, por supuesto, prescindiendo en relación a cualquier posibilidad que una sorpresa provenga desde la izquierda. Pero a título de simplificar: Salta tiene Futuro confundido en su propio laberinto, el Frente de Todos en la tensión derivada de imaginar enemigos-fantasmas, y el alfredismo del Frente Olmedo Gobernador en lo inverosímil de su planteo de cambio.

Las limitaciones del STF, sigla bajo la cual actúa el saencismo, expuestas hasta en el hecho que se enredó en su propia telaraña imaginaria. En Orán, este fin de semana, Gustavo Sáenz se metió en un trabalenguas por un fallido intento por expresar “lo que no es”. Una tarea fundamental, pero si va complementada de “lo que es” y lo que pretende “hacer que suceda”.

Se sabe y es reconocido que el precandidato a Gobernador posee carisma, algo inherente a su figura o “lo que es”; en cambio, trastabilló penosamente al pretender designar a lo que se opone en el presente recorrido. “Del otro lado están los mismos de siempre, los que han sumido a Salta en la pobreza, en la inseguridad y en la desocupación”, dijo en la ciudad norteña. Cuál será el “otro lado”? La trastienda de dicho acto? Si es lo último, allí encontrará una lista interminable de actuales funcionarios. No debe haberles hecho mucha gracia este pronunciamiento.

En este contexto, resulta una odisea imaginar cómo podría plantearse Sáenz como opción de alternancia, cuando la nómina de sus impulsores indica en la dirección opuesta. Lo salva del chubasco que sus contendientes enfrentan inconvenientes de similares dimensiones.

Discusión sobre inconsistencias

En el Frente de Todos, de acuerdo al saldo que dejaron los acontecimientos públicos del último fin de semana, los propios obstáculos mentales aparecen capaces de generar sombras equivalentes a monstruos como Godzilla. En este espacio, la visita del candidato presidencial Alberto Fernández motorizó peleítas más del Maipo, entre sus precandidatos a Gobernador, en lugar de capitalizar tremendo envión. Si Sergio Leavy le cercenó espacios a su oponente, si Miguel Isa se coló en la recepción al favorito para las Presidenciales. Y la mar en el Gulfstream G 650.

Más allá de la resolución que tenga esta discusión estéril, la que dio la nota distintiva fue la Segunda Dama provincial, quien le obsequió al visitante el “Álbum Blanco” de Los Beatles (Tal vez el presente hubiese sido otro, si se repasaba nuestra nota “Un candidato con rock”:  https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-114_Un-candidato-con-rock_#VW4gQ2FuZGlkYXRvIGNvbiByb2NrIElJ ). En tanto, Isa le explicó su objetivo de contribuir al proyecto nacional, lo que Fernández agradeció tanto en privado como durante el acto posterior en el Delmi.

Tales acercamientos motivaron que los partidarios rivales en las PASO del próximo domingo perdieran el foco de interés, y en lugar de explotar lo que dejó en términos conceptuales esta visita ingirió Chiquitolina: concentró poder de fuego en pretender que el respaldo de Alberto F solamente fue para Leavy. Algo que, en función de la exactitud, no fue así, ya que el mensaje fue hacia “la unidad del peronismo”. O bien, apuntar al abundante material fotográfico y audiovisual que muestra al predilecto para el 27/10, junto al dirigente tartagalense.

El agujero amarillo

Por el lado del alfredismo, un espacio que parece tener como única figura a su precandidato a la Gobernación, la incertidumbre en los electores es cómo haría para gobernar la Provincia. Alfredo Olmedo tuvo alguna que otra avivada, al inscribir su postulación en el camino del cambio, algo que a nivel de discurso podría resultar de usufructo en los comicios. Sin embargo, el tope a sus posibilidades de crecimientos está inserto en sus propios planteos e ideario.

El vuelo amarillo fue descolgado de un hondazo por la iniciativa popular en redes sociales, aunque tal vez haya incidido igualmente el exceso de equipaje. Es que el avión que transportaba el pasaviento con la inscripción “Olmedo Gobernador”, más un audio estridente, a lo mejor funcione en la mentalidad bucólica de quienes lo idearon y en zonas con poca densidad poblacional. Pero no en la principal ciudad, donde reside la fracción más quisquillosa del electorado.

A esto, le resta una cierta actitud como de Robinson Crusoe que se proyecta hacia Olmedo, es decir, no se vislumbra un trabajo de equipo que tranquilice a la salteñidad, respecto al porvenir alimentario, laboral o productivo. Por lo demás, sus apelativos nostálgicos a la estructura familiar de la década del 60 y el “respect for the elders” (respeto a los mayores), por ahí hacen corto circuito con la convocatoria al molde del católico tradicional. Cabe recordar su reciente adscripción al credo evangélico.

Finalmente, la incógnita en cuanto al nivel de proyección que tendrá la zurda gaucha, a la que aspiran representar tres precandidatos a Gobernador (Andrea Villegas, Pablo López y Violeta Gil). Y que en su mayoría alternan intentos de posicionarse como alternativa a la gestión U con planteos para diferenciarse de sus rivales internos. Así se va perfilando el escenario que llevará a más de un millón de electores a las urnas, el domingo que viene.

(*) NdeR, 29 de septiembre de 2019. 


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