#InternaenCiudadJudicial
#SimesendeBielke
La foto y su
autor/a son el hilo conductor de una interna recién encendida en el ámbito
judicial, a partir del visible enojo de la fiscal Verónica Simesen de Bielke.
La funcionaria del Ministerio Público, otrora estrella de la gestión anterior,
pidió accionar administrativo para determinar quien sacó la fotografía con el
texto de su renuncia al Consejo de la Magistratura y filtró esto a varios medios
de prensa salteños.
Claramente, Simesen
de Bielke apuntó sus conjeturas hacia la propia Ciudad Judicial y resulta
evidente el temor a una interna, tal vez impensable hasta fines del pasado mes
de abril. Tras destacar su consideración como “grave” al mencionado hecho,
adelantó que presentará un exhorto “a
la presidenta del Consejo de la Magistratura para que se haga una investigación
interna y se tomen las sanciones administrativas correspondientes”, le dijo el
fin de semana al portal Salta 4400.
La Fiscal del
fuero penal potenció sus invectivas en dirección a Bolivia 4671, ya que junto con
la toma subrepticia de su documento presentado ante el Consejo y la filtración
a los medios -o bien a pesar de lo anterior- se dieron suposiciones oblicuas
sobre su dimisión. Al respecto, adelantó
que recién explicará los motivos de su renuncia (al rol de consejera suplente)
cuando el cuerpo le de curso formal y la acepte.
Al respecto,
Simesen de Bielke adjuntó que luego del último concurso del cual participó le
anticipó al Consejo de la Magistratura en relación a un viaje que tenía
programado. Sin embargo, luego le informaron de manera formal que había sido
designada en dos concursos más, cuyas fechas coincidían con las del viaje
previamente notificado.
Luego de
plantear este embrollo formal y cronológico, la funcionaria de Procuración
afirmó que no le dieron “ninguna explicación” cuando sugirió correr las fechas
de dichos exámenes. Por añadidura, se declaró “muy molesta” por la difusión del
escrito firmado por ella, luego divulgado prescindiendo de su “consentimiento”.
En relación a
la cuestión de fondo, Simesen de Bielke reiteró que “los motivos de mi renuncia
no los voy a exponer públicamente, lo hice como corresponde ante el Consejo de
la Magistratura”. Pero se almorzó “con la sorpresa de que un medio publicó mi
nota de renuncia”, pese a su consideración que “son papeles privados”.
En general, el
escenario político e institucional en que viene desenvolviéndose el Consejo de
la Magistratura resulta propenso a las divergencias y desacuerdos algo más
profundos. En particular, por su única funcionalidad como bisagra para el
ingreso a un puesto en un juzgado, fiscalía o ascenso en el ámbito judicial. Y en
vistas de la tácita resignación por desentenderse del rol de evaluar la
conducta –mucho menos sancionarla en el caso correspondiente- de dichos
funcionarios.
NdR, 21 de
agosto de 2022.