La convivencia recelada en el sector S

El armado oficialista tiende a empardarse con un espacio dificultosamente contenedor, ni tan populoso, como departamento de un fiscal. Un ejemplo palpable es el panorama capitalino, donde parecen sobrar los postulantes saenzianos. O puedo que esto sea hasta que aparezca el colador o bien un árbitro.
Hace 4 años SEMANA POLITICA

#Escenariocapitalino #Candidaturassalteñas

Un escenario que cada vez se asemeja más al edificio Torres Le Parc alguna noche de  enero 2015, parece merodear al oficialismo provincial. Allí, de la candidatura a Gobernador para abajo los zamarreos son de tal intensidad que basta con el ejemplo de lo que sucede en Capital con la alcaldesa Bettina Romero y el senador Emiliano Durand.

Al legislador capitalino le rebalsó con la sola participación del mandatario provincial, Gustavo Sáenz, en recientes evoluciones con actoras/es del sector que ya tiró la toalla en su intento por conseguir trabajo privado formal y ahora se esperanza en el autoempleo. Esto puso de los pelos a la principal figura que anida en el Centro Cívico Municipal, lideresa del titirromerismo, quien este miércoles relegó alunizajes & alegorías fraternales por el 20 J para cuestionar a esa “gente” que anda “buscando posicionarse”.

Casi que solamente restaría imaginar la mueca del desdén titirromerista en tal reflexión acerca de “esa gente”, cosa de dimensionar la mezcla de fastidio y nerviosismo que es capaz de provocar Durand. Un parlamentario a quien, sin mencionar, Romero instó a reemplazar dichos aprestos para posicionarse ante el electorado, en lugar de “hacer, transformar el día a día de los vecinos”.

Y no es que su eventual contendiente arribe a este mapa distrital  con una provisión de ideas capaz de convertir a nuestra capital provincial en la próxima Singapur o Londres. Sino, más bien es el coeficiente provisto por los escasos resultados que decodifican cientos de miles de vecinos, luego de aquella confusa noche de un 10 de noviembre de 2019. La que se inició con expectativas y a poco de andar derivó en peor decepción aún, que el penoso jingle comunal que –uno imagina- propende a la clasificación de residuos.

Luego de un apresurado manoteo dentro de la mochila, la Jefa comunal apenas alcanzó a enumerar una imperceptible campaña contra el dengue, lo que según su lectura desembocó que al día de hoy la ciudad haya erradicado al mosquito (vector de este virus). Aclaración válida, en contraste con los que enarbolan la hipótesis relativa a que es el invierno y las bajas temperaturas las que espantan a los dípteros.

Romero intentó diferenciarse de su eventual contendiente por la Intendencia de Salta en 2023, dada su precisión que no se encuentra en campaña. Lo que de pasada iluminó a quienes interrogan qué sabrán hacer con su tiempo los integrantes del gabinete titirromerista, en particular el sillón principal del CCM, Jefatura de Gabinete municipal y el titular de Legal y Técnica capitalino. 

Una semana atrás, Romero llegó hasta las páginas de Ámbito Financiero y consideró -por sí sola- intrascendente explicar los motivos relativos al merecimiento de “cuatro años más de gestión”: la que la tiene como protagonista. Esto, en función de lo que desde su propia concepción encuadró como una “transformación” de la capital (industria que debería animarse a develar cuanto antes, a fin de aliviar la paciencia de los vecinos).  

En dicha ocasión, la titular del Ejecutivo metropolitano se encomendó la misión acompañar a Gustavo Sáenz por medio de una postulación a la reelección en el principal sillón comunal de nuestra provincia. El que nada dijo todavía es Sáenz.

De todas maneras, todos los indicadores apuntan a que Bettina Romero y posiblemente Emiliano Durand competirán por la Intendencia de la ciudad de Salta. Lo más inquietante de sendos vaticinios consiste en que se canalizarán por las boletas del oficialismo saenziano.

NdR, 20 de julio de 2022.