#Muchomasquelabirome
#OlivosEconomía
Por: Federico
Pérez.
La
reestructuración del gabinete nacional se anunciará antes que finalice este
domingo, desde la residencia presidencial de Olivos. Allí, el presidente
Alberto Fernández sumará al actual titular de la Cámara baja Sergio Massa al
encuentro en que se definirá el relevo en la cartera de Economía y posiblemente
un repliegue en la cantidad de Ministerios.
Los nombres
que circularon durante el fin de semana fueron desde Emanuel Álvarez Agis,
Jorge Todesca, Jorge Sarghini, Martín Redrado y el del propio Massa, a fin de
encarnar el relevo en Economía. El dimitente, Martín Guzmán, sorprendió a
propios y extraños con su decisión, aunque la modalidad escogida denotó nexo y
remisión a catastros lejanos a Balcarce 50. Lo que obliga al Jefe de Estado a
poner en funciones la lapicera.
La pluma fue,
precisamente, la metáfora en torno a la cual mostraron divergencias profundas
el titular del Ejecutivo nacional y la del Senado, Cristina Fernández de
Kirchner. En un acto en la localidad de Ensenada, CFK retrucó este sábado que
Juan Domingo Perón empuñó esta herramienta hacia 1945 y firmó el aguinaldo, las
vacaciones, el encuadre legal para obreros rurales. Y con ello fundó el
peronismo. Nada menos.
Esta réplica
partió de la excusa presidencial, ofrecida el viernes en la CGT, en cuanto a
que “la lapicera” no es tan importante cuando de por medio está la prioridad de
convencer prójimos acerca de un programa de gobierno y un rumbo económico. Con
lo cual, el anfitrión que este domingo recibirá a Massa en Olivos, no sólo
entró en conflicto con su compañera de fórmula y mentora.
Tal como lo
señalamos en nuestra publicación del 10 de diciembre de 2021 [NdR: ver artículo
“La birome y el rayo”], al parecer un homónimo del Jefe de Estado aseguraba
algo más de 7 meses atrás que “con esta lapicera empezamos a escribir un nuevo
capítulo en la historia de nuestra democracia”. Una publicación en cuentas
oficiales en Twitter y Telegram utilizadas por un tal Alberto Fernández y/o
colaboradores de aquel entonces.
Es más: en
aquella misma fecha ese Fernández apuntaba que “con esta misma lapicera
anotamos las demandas de todas y todos y seguimos firmando lo necesario por la
reconstrucción de la Argentina”. Una serie de publicaciones en las que, junto a
promesas venturosas para millones de argentinos, le adicionaba la pluma de
tinta, sobre un libro de actas y un teléfono móvil (Foto 2).
No sólo eso,
sino que en todas esas publicaciones del 10/12/21 resaltaba el uso de aquel
instrumento de escritura e insistía en la acción de no haber llegado al
gobierno para encontrarse con “una hoja en blanco” por lo que “firmamos por más derechos para
quienes trabajan, para los jubilados, para las mujeres y las personas gestantes”.
O lo otro que “firmamos por un país más soberano y
federal. Por más salud, educación y ciencia”. Y que “también firmamos por
nuestra industria, por las PyMEs, por garantizar el empleo”. Un giro de 180°,
el Fernández del 10 de diciembre pasado en comparación con el del fin de semana
anterior. Y de 360° medido contra el de esta tarde, en la residencia de Olivos.
NdR, 3 de julio de 2022.