Por:Federico Pérez (*).
Sin
grandes aciertos estratégicos, la campaña hacia la Gobernación de Salta reveló
algunos rasgos indicativos sobre cada armado de los principales que tiene este
camino proselitista 2019. Lejos de un manejo aceitado y profesional en los
principales comandos, el choque Estrada-Sáenz con el que comenzó la semana
evidenció ciertos huecos de gruyere en cómo se administra el único recurso que
hasta ahora se apreció.
La
utilización de instrumentos de campaña negativa dejó trastabillando al circuito
de la coalición Salta Tiene Futuro (Sáenz), a lo mejor, al no calibrar bien los
efectos que podría dejar un contra ataque. Así sobrevino la réplica hilvanada
por el precandidato a Vicegobernador del Frente de Todos, con cierta dosis de
espontaneidad y algo de hartazgo, en esta arremetida del rival.
En
general, siempre es recomendable el trabajo planificado, el cual permite
maximizar beneficios y minimizar eventuales perjuicios (escenario, virtudes y
lados flacos del candidato y de los rivales, etc.), como también designar un
emisor preciso. Nada de esto parece haberse calibrado en el ataque inicial,
protagonizado por el propio precandidato a Gobernador, Gustavo Sáenz, al
achacarle a sus oponentes del FdeT por un incidente con pegatineros sucedido el
domingo por la madrugada.
“Nunca
despejar la pelota hacia el centro del área”, dicen los manuales de aprendices
del fútbol y algo similar se puede analogar al armado de actividades
proselitistas, cuando se desconoce cuál puede ser la respuesta posible, por
parte del destinatario de un ataque. Con el agravante que en el caso
mencionado, todo hace pensar que ni siquiera se pensó en quién podría dar el
puntazo, en reemplazo del propio GS.
De
tal manera, la réplica entrelazada por Estrada contragolpeó en los flancos más
escuálidos que pueda ofrecer el actual Jefe comunal capitalino. Y lo que es
peor aún: “0” pesos y una cuenta de Facebook le bastaron al duelista invitado,
al concitar la atención de decenas de medios gráficos, televisivos, radiales y
portales de noticias en la difusión de tal desmentida/salida del área en
contraataque. Y dando la razón a quienes asimilan que el comando de campaña “saenzista”
se dio un tiro en el pie.
Cualquiera
estima que en pleno desarrollo de actividades en dirección a la Gobernación, la
tarea de acudir a los medios suele resultar una misión esforzada para los
operadores de prensa, y mucho más cuando hay cierta distancia con el
oficialismo. Entonces, lo más desaconsejable que pueda hacerse sería regalarle
esta chance al rival y que se floree en cuanto medio haya dando vueltas, como
se despachó EE el lunes bien temprano.
Con
el agravante que en su nota aclaratoria, Estrada confirmó lo ya revelado en
cuanto al dispendio de recursos del Ejecutivo provincial (Ver nota “Todos a
bailar”: https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-272_Todos-a-bailar_#VG9kb3MgYSBiYWlsYXI=)
que se encuentran a disposición del Frente Salta Tiene Futuro. Si es que lo
tiene.
En
líneas generales, este incidente y lo que dejó entrever sobre la costura de
tales entretejidos expuso un cierto grado de improvisación por el lado del
sector que, a grandes rasgos, cuenta con: operadores de medios, micrófonos
abiertos, segundos a disposición en TV, minutos radiales, y hasta un camión
para transmisión satelital. Todos por obra y gracia del Poder Ejecutivo
provincial. Por cierto, tal aglomeración de “vituallas” y de personal, mal
utilizados, equivale a casi nada. Es la diferencia entre “instrumento” y “artefacto”.
En
cierta forma, recuerda a otro incidente reciente que tuvo la actual campaña.
Sucedió hace unas semanas atrás, cuando un precandidato a senador por Anta (ver
nota “Con el arco vacío”: https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-262_Con-el-arco-vac-o_#Q29uIGVsIGFyY28gdmFjw61v)
pretendió soslayar a su eventual rival en la interna del PJ y al encuadrarlo
como un “desconocido” le ofreció, en bandeja, la ocasión para darse a conocer.
Yendo
un poco más atrás, el affaire Estrada-Sáenz guarda alguna que otra
reminiscencia con otro “boomerang” proselitista perpetrado por un comando de
campaña en 2007. Y mucho más equivalente si se analizan los nombres actuales y
los de aquel entonces. En esta oportunidad, el buró comunicativo del por aquel
entonces oficialismo provincial –también: dotado de personal de sobra y
recursos- difundió una encuesta de dudoso origen, consultora con nombre de
óptica y que proyectaba 17 puntos a favor del candidato del sector (Walter
Wayar). Gran envión en la puja por la Gobernación.
En
principio, el comité estratégico del postulante rival –Juan Manuel Urtubey- cayó en un cierto estado de letargo, del que luego saldría con mucho
mejor ánimo, al comprobarse que todo aquello era un burdo operativo de rumores
y trascendidos, como también que en el local declarado por tal “consultora”, en
realidad funcionaba una notable y laboriosa imprenta. “Quien compra derrotas,
vende derrotas”, recordó el fin de semana un experimentado consultor.
(*)NdeR, 16 de septiembre de 2019.