Cancillería pidió investigar el asunto Foradori

El Ministerio de Relaciones Exteriores pidió una exhaustiva indagación sobre el contexto del acuerdo Foradori-Duncan. El palacio de la diplomacia argentina profundizará esta línea de acción, ante la posibilidad de pedir la nulidad de aquel documento acordado por el macrismo con el gobierno británico. El dato escabiológico de esta reciente revelación no hace más que agregar otro condimento vergonzante al escenario.
Hace 4 años Incógnita Semanal

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La Cancillería argentina se propuso indagar a fondo la revelación acerca del estado en el cual el ex vicecanciller Carlos Foradori rubricó amplias concesiones al gobierno británico. En particular, sobre la veracidad del estado de embriaguez en que el funcionario del macrismo firmó estos escritos y la posibilidad de plantear su nulidad.

La decisión está tomada en esta dirección, tras una orden expresa del Palacio San Martín en relación a este hecho que si bien tiene ribetes escandalosos, de todas formas no se aleja del ideario sostenido públicamente por el ex presidente, Mauricio Macri. En 1997, el ex mandatario aseguró al diario Página 12 no haber entendido nunca que si al Tesoro británico “le cuesta bastante plata mantener las Malvinas”, su recuperación “serían un déficit adicional para el país”.

Los descorchares del varietal merlot sobre los que luego acometió Foradori en una tertulia en la sede de la embajada británica fueron revelados este martes por el periodista Matt Kennard, en el portal Desclasified UK. Aunque lo actuado esa madrugada de 2016 en la bodega del palacio ubicado entre calles Newton y Gelly y Obes (barrio de Recoleta) no parece desacoplado de la línea de acción trazada por el gobierno anterior, más allá de la condición escabiológica del ex vicecanciller.

Según reveló Kennard, al concluir la jornada de trabajo aquella noche XL, “su homólogo británico, Alan Duncan, afirma que Foradori ´le estrechó la mano´ al concluir el acuerdo a las 2 de la madrugada en la bodega de la embajada británica en Buenos aires, y que estaba ´tan borracho´ que olvidó lo que había acordado cuando se despertó a la mañana siguiente”.

Entre la ristra de concesiones, el por entonces funcionario argentino asintió “´eliminar todos los obstáculos´ para desarrollar depósitos de petróleo alrededor de las Islas Malvinas, y añadir ´más enlaces aéreos´ desde terceros países”. Ante la consulta de Kennard, Foradori le dijo al sitio de noticias que aquella historia “es completamente fantasiosa”, intentando desmentir de plano a Duncan.

En sus memorias, Duncan (ex Ministro de Asuntos Exteriores) recordó que “bajo la residencia de la embajada [británica][British] hay una fabulosa bodega, muy bien iluminada, con las paredes forradas de botellas de Merlot”. Pero más importante que este detalle fue su revelación que consideró aquel “escenario es bastante agradable para una reunión y nos juntamos allí con Carlos Foradori, el viceministro de Asuntos Exteriores”. 

Según Duncan, “a medida que una botella tras otra iba pasando de la pared de la bodega a la mesa, las negociaciones mejoraban. A eso de las 2 de la mañana nos dimos la mano con un acuerdo general”, resumió acerca de ese 12 de septiembre de 2016. Sin embargo, consignó que al despuntar el alba el embajador británico Mark Kent le confió que Foradori había llamado “por teléfono para decir que estaba tan borracho anoche que no podía recordar todos los detalles”, aunque “como un auténtico británico, Mark le recordó lo que había acordado, fielmente y sin adornos”. 

Cabe señalar que la hospitalidad de la Embajada británica a cierta parte de la ciudadanía argentina está lejos de circunscribirse a tertulias como las expuestas en el asunto Foradori. La mencionada delegación diplomática también suele inscribirse como auspiciante en seminarios que imparten una determinada modalidad del ejercicio del periodismo, por eso suele sponsorear tales ciclos de FOPEA.

NdR, 27 de abril de 2022.