#Protestaempresariosagro
#QuimerayalternativaRuanda
Por: Federico
Pérez.
Los muchachos
de boina ladeada dejaron planteado su modelo de país, en una movilización que
confluyó este sábado frente a la Casa Rosada. Tanto en un pronunciamiento
público como mediante lo dicho por el portavoz, José Perkins, una reconfiguración
que retrotrajera al país doscientos años atrás sería lo ideal. Por las buenas o
por las malas, advirtieron los protestones.
La quejumbre
de los empresarios del agro generó perplejidad en una gran porción de la
paisanada. Tanto a nivel operativo como en lo ontogénico, además de lo
ontológico, no queda claro cómo sería esta ficción humorística de un retorno a
la argentinidad pastoril, ya que con alta probabilidad prescindiría del uso de agroquímicos,
glifosatos, semillas transgénicas (y hasta de los tractores apostados en el
centro porteño). Es decir, de los integrantes mismos de este Campo + Ciudad.
Aún menos se
entiende la invocación a Juan Bautista Alberdi, inspirador de la Constitución
Nacional, pensador unitario y luego defenestrado por Mitre, desde las páginas
del diario La Nación (house organ que en estas horas arrulla a los sojeros
apostados frente a Balcarce 50). El gigante de las leyes, el pensamiento y la
economía, nacido en Tucumán en agosto de 1810, tiene poco que ver con esta
referencia. Salvo el nombre de alguna calle que lo homenajea.
Las curiosas
variaciones en el discurso C+C ocurren en medio de un gran ventarrón a favor de
quienes se dedican a las exportaciones de granos. Los dedicados a producir
soja, trigo y maíz intuyen que algún ente o grupo de personas está percibiendo
la mayor tajada de estos millonarios beneficios. Pero, ciertamente, no es el
Estado argentino.
Los precios
internacionales, su fluctuación y repartija ulterior a tales vaivenes, tienen
más ligazón con lo realizado mediante firmas como Bunge, Cargill, la ex
Vicentín, la Bolsa de Cereales de Rosario y, sobre todo, su homóloga de
Chicago. Por las manos de los corredores bursátiles, jamás mancilladas con
tierra o restos del acopio de oleaginosas, pasa el 90 % de las operaciones.
Es decir,
muchas de las proyecciones a partir de la soja, el trigo y el maíz [NdR: la
versatilidad de los brokers bien podría asentarse en otra oportunidad sobre
hipotecas inmobiliarias o acciones de una compañía tecnológica] se realizan en
base a supuestos. Son ficciones –razonables y otra que no lo son- respecto a lo
que podría pasar si el conflicto en el Este europeo finalizara la semana
próxima, a fines de mayo, o bien hacia finales de 2022.
Mientras que
el macilento Fisco rioplatense, más bien se acerca a la imagen de un simple
empleado contable tonando nota de los negocios registrados. Los otros, los que
suceden igual por vías alternativas y remiten al contrabando, también son “vueltos”
millonarios que van a parar a manos de las firmas exportadoras que contratan
fletes fantasmas con destino a diversas partes del planeta. Nada más & nada
menos.
Es probable
que este gaffe con Alberdi y la Argentina de 1800 & pico provenga de una
confusión. Tal país ya no existe. Sin embargo, en la actualidad hay
alternativas como para escarbar si se busca un territorio sobre el cual
proyectar este desarrollo de actividades como el que realiza Campo + Ciudad, el
que ofrece condiciones similares a las reclamadas.
Una
actualización a lo “Casablanca” apuntaría que siempre tendremos (como
alternativa) Ruanda. Este país africano, no sólo se expresó hospitalariamente a
recibir inmigrantes rechazados por Reino Unido y Dinamarca. Ruanda también cuenta
con una fauna salvaje que incluye gorilas de montaña y generosas extensiones
para cultivar la tierra. En la actualidad, esta nación está presidida como
desde hace 22 años por un ex alumno de la academia de Fort Leavenworth (Kansas,
EEUU), por lo que esto presupone “estabilidad institucional” como la invocada
por muchos ruralistas. Un tal Paul Kagame es su presidente, en el cargo pese a
imputaciones por persecución y asesinato de dirigentes opositores, presuntas
violaciones a los DDHH y censura a la prensa.
NdR, 23 de
abril de 2022.