La esencia rockera a tono

La catadura de diabólico al rock le calza bien y en su variante hard, ni hablemos. Si bien tal caracterización viene de la Edad Media y parte de la utilización de un intervalo musical. El cual había sido evitado, de antaño, debido a la dificultad para alcanzarlo a nivel vocal y los improperios a Mefistófeles proferidos en aquellas ocasiones. Veamos.
Hace 4 años F11 DEL ARCÓN

#Notadeldiablo #Elrockentritono

M.R.

La estética mefistofélica que porta el hard rock o el heavy metal tiene su causa en una nota musical. El mencionado intervalo musical, llamado tritono, en la Edad Media remitía a una convocatoria satánica; es decir, al verdadero Diablo tal cual se lo conoce, antes que lo que en días actuales podría implicar un Ministro de Economía o funcionario del FMI.

Este intervalo musical que abarca tres tonos completos era evitado en los cantos corales de antaño, debido a lo dificultoso de su entonación y posiblemente porque generaba dolores de mandíbulas en los artistas. Solamente el compositor Guido D´Arezzo, hacia el año 1.000 y monedas, propuso utilizar el tritono y esto le valió refucilos de objeciones e improperios, los que ciertamente incluyeron recomendaciones a irse con Mefisto o aludiendo a sus progenitores.

Unos 700 años luego, el organista germano Andreas Werckmeister recordó que los mandamases de antaño llamaban ´diabolus in musica´ al referirse al tritono (también al choque entre intervalos de semitono). La misma afirmación que el teórico teutón suscribirían Johan Joseph Fux, George Phiipp Teleman y Johan Matheson, tal vez para compadrear a su colega.

El estandarte en los tiempos actuales en el uso del tritono ha sido el hard rock, género que por ello se ganó el nickname de “diabólico” y cuyos cultores luego se enorgullecieron de esto. Con ironía, la banda estandarte en la utilización de esta variación musical fueron los ingleses de Black Sabbath, cuyas notas oscuras eran complementadas por el nombre del grupo y la estética malévola [NdR: ver ilustración 2 de su primer disco en este artículo].

En 2012, durante el homenaje que la Casa Blanca organizó en el Kennedy Center, los tres integrantes vivos del grupo Led Zeppelin recibieron un homenaje singular. El maestro de ceremonia, el actor Jack Black, bromeó acerca del pacto con Satanás que debieran haber hecho Jimmy Page, Robert Plant y John Paul Jones para componer la catarata de éxitos editados desde 1968 hasta 1980.

Incluso, hubo en la década de los 80 un subgénero llamado Black metal que tuvo a muchos cultores de lo gótico y la oscuridad, llevando la broma hacia la pacatería y los sectores más reaccionarios de la sociedad, a tenerlo sobre el escenario. Una de las más activas en la persecución a los grupos de rock fue, en aquellos años, la señora Tipper Gore, esposa del líder demócrata Al Gore, luego reconvertido al ambientalismo.  

Pero lejos de amedrentar con sus campañas, llevadas hasta el ridículo contra Ozzy Osbourne, Twisted Sister, Led Zeppelin, Judas Priest y Iron Maiden, surgieron a la luz pública conjuntos  declaradamente pro  diabolus. Entre ellos, los daneses Mercyfull Fate y los británicos Venom, entre los más conocidos.

Lo cierto es que el tritono o nota del diablo, casi que fue patentada por el hard rock. Y en este abrevadero, no es extraño escuchar a James Hetfield (Metallica) confesar su devoción por esta tonalidad musical, aprendida de largas horas escuchando discos de Sabath o de Zeppelin.  Bon appetit!

NdR, 17 de abril de 2022. 


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