Recesión a la vista en los EEUU

La proyección a la baja en la principal economía del globo fue la que puso en guardia a los inversores. Los yerros en las políticas para domar la inflación en Estados Unidos y el contexto bélico en Europa del Este influyeron en esta previsión. Los avisos que dan vuelta por el mundo y las conjeturas por venir.
Hace 4 años Economía

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La economía estadounidense caerá en 2023, anticipó este jueves un informe del Deutsche Bank. La proyección apuntó que la caída podría extenderse hasta comienzos de 2024, a causa del endurecimiento en la política monetaria y en el contexto económico de subas en las materias primas como efecto de la guerra en el Este europeo. 

El trabajo de los economistas David Folkerts-Landau y Peter Hooper, aludido en un informe de la agencia Bloomberg, trazó este panorama indicativo para las economías del resto del mundo. En el escrito mencionaron entre los factores a considerar la inflación por arriba de lo previsto por la Reserva Federal estadounidense, junto con los precios records en los commodities. Lo cual explicaría el temor de los inversores.

Ambos especialistas resumieron que las variables macroeconómicas podrían sufrir “un gran golpe por el endurecimiento adicional de la Fed a fines del próximo año y principios de 2024”. En este análisis, tuvieron en cuenta que la entidad monetaria estadounidense subirá las tasas de interés 0,5 puntos porcentuales en sus próximas tres reuniones, y que para mediados de 2023 superará el 3,5 %.

Sin embargo, explicaron que no se percibe “a la Fed logrando un aterrizaje suave”. Todo lo contrario, detallaron Folkerts-Landau y Hooper, quienes trazaron que estos lineamientos lograrán que se induzca “a la economía a una recesión”.

Desde la Reserva Federal insistieron en líneas de acción que intenten encauzar a la baja la inflación, aunque en contra de esta intención está la escalada en los precios de materias primas. Una señal que preocupó a los operadores y analistas bursátiles fueron las tasas comprometidas para los bonos del Tesoro a corto plazo, mayores que los títulos a largo plazo.

En este escenario, los bonos con plazo a 5 años previeron rendimientos de 2,62 % anual, en tanto que los títulos a 10 años quedaron en 2,48 % anual. De acuerdo a un informe de la sociedad de bolsa Mill Capital Group, los dividendos a la baja en los títulos a largo plazo llevaron a delinear expectativas de ganancias en lo inmediato, antes que a un lapso mayor de tiempo. En el diseño de los inversores cuando las tasas tienden a la baja es un equivalente a una recesión a la vista.

Además, la comparación entre el rendimiento mayor en bonos a corto plazo que en el largo aumenta las proyecciones de un riesgo más alto. De todas maneras, por ahora no figura en este contexto la posibilidad que el Tesoro estadounidense se enfrente a problemas de crédito a la hora de pagar a los inversores.

En gran medida, impacta en el ánimo de los operadores de bolsa el indicador de inflación anual del 7 %, el mayor en las últimas cuatro décadas, el cual señala que la Reserva Federal actuó de manera dubitativa a la hora de contener esta variable. De manera tal que si la autoridad monetaria asumiera ahora una línea de acción más enérgica, probablemente incrementaría las dudas entre los actores del segmento especulativo.

En un escenario internacional con cotización elevada en hidrocarburos y otras materias primas, algunos analistas recordaron los meses previos a la crisis de las hipotecas subprime. Desde 2006 no se recordaba la “curva descendente” en los rendimientos de los bonos del tesoro estadounidense. Como en todas las etapas de recesión en las que cayó la economía más vigorosa del mundo, contabilizadas desde la Segunda Guerra Mundial.

NdR, 7 de abril de 2022.