#FMIyotrospadeceres
#Lamanovienefulera
F.P.
El aroma a
Vilcapugio, Cancha Rayada o Malvinas se percibe a pocas millas de distancia del
oficialismo, en una ardua semana que comenzará este lunes en Cámara alta. El
acuerdo con el FMI reflotó el anecdotario de aquellas partes de la historia, en
un contexto peculiar en que resurgieron figuras “históricas” como la de
Leopoldo Fortunato Galtieri.
En pocos días
más se cumplirán 40 años del desembarco en las Islas del Atlántico sur. Muchos
recordaron al militar que ejercía la Presidencia del gobierno de facto, quien
al recibir a un equipo de la embajada española quiso poner a prueba un giro
castizo en su hábito lingüístico. “Sirváos”, exhortó el representante criollo a
sus comensales –en pleno conflicto con el Reino Unido- con un gesto en
dirección a una mesa repleta de tapas con jamón serrano, huevas de salmón,
pulpo y abundante cava ibérica.
Algunos
miembros del entorno castrense adivinan que Galtieri había realizado un “taste”
previo de los espumantes españoles, sin claudicar al vaso de Glenfiddich que lo
acompañaba a todos lados, y esto fue lo que derivó en aquella industria, en ese
furcio. De todas formas, aquel convite no funcionó para aunar en un mismo bando
a los reclamantes por Gibraltar y sus pares malvineros, pero sí fue revelador
acerca del clima desesperado y poco expectable que suele anticipar una derrota
del tipo cataclismo.
En el corto
plazo, el militar que antes había encabezado el sanguinario Segundo Cuerpo del
Ejército en Rosario (Santa Fe) se imaginó llenando plazas y gobernando con alto
nivel de adhesión. Pero a los pocos meses, el informe Rattenbach recomendaba
relegarlo al más cochino escalón de los tarambanas y mandarlo al paredón de
fusilamiento.
Otra pieza de
aquel anecdotario del 82 fue rescatada este domingo por Horacio Verbitsky en el
portal El Cohete a la Luna. A poco de cumplir cuatro décadas de aquel conflicto
en el Atlántico Sur, el analista recordó el evento final que reunió el 14 de
junio de aquel año a Jeremy Moore y a Mario Benjamín Menéndez. Antes de firmar
la rendición, el militar criollo
preguntó:
“Acá dice
rendición incondicional cuando no lo es”.
“Está bien,
lo tachamos ¿Cuál es la diferencia?- aceptó Moore”.
En
coordenadas similares asoma el vitoreo que el oficialismo actual exclama sobre
el pacto con el Fondo Monetario, al indicar la supuesta aceptación del
organismo que la inflación es un fenómeno multicausal y no exclusivamente monetario
o el aparente desagregado respecto a reforma laboral y previsional. Algo
similar en cuanto a lo del cogobierno.
Sin embargo,
el programa económico estará sometido a revisiones del FMI diarias, semanales, quincenales,
mensuales, trimestrales y semestrales. Y en un contexto inflacionario que se
mantendrá elevado, tal como lo indicará
el informe correspondiente al pasado mes de febrero y proyecciones aún peores
para marzo, en un paisaje en que los salarios seguirán perdiendo poder de
compra. Tal como viene sucediendo con el tramo final del gobierno macrista, en
los primeros dos años de la actual gestión y como se proyecta que seguirá a
futuro.
NdR, 13 de
marzo de 2022.