#Bioguerradesdesueloucraniano
#RusiaVsEEUU
Las hipótesis
más conspiranoicas y la imaginería en apariencia descabellada se corporizaron
este jueves, luego de un informe dado por la Federación Rusa. El jefe de las
Tropas de Protección Radiológica, Química y Biológica de Rusia, Ígor Kiríllov,
confirmó la actividad estadounidense en 26 laboratorios en Ucrania para
fabricar armas biológicas.
El militar
detalló que los experimentos en estas unidades iban desde la preparación de
cócteles con virus hasta el posible uso de aves migratorias y murciélagos, a
manera de vectores para la transmisión de enfermedades. Todos financiados por
Estados Unidos, tal como admitió el pasado martes ante senadores
estadounidenses, la subsecretaria de Estado, Victoria Nuland.
Kirillov
especificó sobre el proyecto UP-4 que se llevó a cabo en laboratorios de Kiev,
Járkov y Odesa hasta el 2020: tenía como objetivo investigar la posibilidad de transmisión de infecciones peligrosas a
través de aves migratorias. En estos laboratorios se estudiaron 145 especies y determinaron que
al menos dos de estas vuelan principalmente a través del territorio de
Rusia.
Al
respecto, definió a éstos como "el
más imprudente e irresponsable, ya que no permite controlar el desarrollo
posterior de la situación”. En su informe, igualmente dio a conocer el proyecto
P-781, en el marco
del cual se investigó el uso de murciélagos como agentes de armas biológicas.
Entre los vestigios descubiertos tras la incursión militar en Ucrania, se
confirmó que los estudios de alto riesgo se realizaron bajo la dirección de especialistas de
EE.UU. Especificó que dichas tareas de investigación fueron financiadas por el Departamento de Defensa estadounidense.
En tanto, otros archivos incluyen
propuestas para ampliar el programa biológico militar de Washington en
territorio ucraniano.
Kiríllov
aseguró que más de 140 contenedores con ectoparásitos de murciélagos fueron
entregados del laboratorio en Járkov al extranjero. El Ejército ruso incautó documentos
que confirman numerosos casos de entrega de muestras biológicas de ciudadanos
ucranianos al extranjero. En particular, 1.000 muestras de suero sanguíneo
de residentes de varias regiones de Ucrania que pertenecen a la etnia eslava
fueron entregadas al Instituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical, con sede en
Hamburgo, Alemania.
El
representante castrense sintetizó que “con gran probabilidad se puede hablar de
que una de las tareas de EE.UU. y sus aliados es la creación de bioagentes,
capaces de afectar de manera
selectiva a diversos grupos étnicos”.
Cabe rememorar que el pasado 8 de marzo, la subsecretaria de Estado
norteamericana, Victoria Nuland, reconoció la existencia de laboratorios en
Ucrania donde, según Rusia, Washington desarrollaba un programa de armas
biológicas financiado por el Pentágono. Esto fue en una audiencia ante el
comité de Relaciones Exteriores del Senado, a la que en cambio la funcionaria calificó
éstas imputaciones de Rusia como “clásica técnica rusa para culpar a otros por
lo que planean hacer ellos mismos”.
Nuland
consideró que las fuerzas rusas podrían intentar tomar el control de esas
instalaciones y por eso Estados Unidos trabaja junto a los ucranianos para
evitarlo. El gobierno ruso señaló que la Casa Blanca dedicó más de 200 millones
de dólares al desarrollo de una red de al menos 26 laboratorios biológicos al
servicio del Departamento de Defensa del país norteño.
Después del
24 de febrero, cuando Moscú lanzó su operación militar en Ucrania, Kiev ordenó
la destrucción de forma precipitada de las evidencias de patógenos
especialmente peligrosos de peste, ántrax, tularemia, cólera y otras
enfermedades mortales, aseveró el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia,
Ígor Konashénkov.
Por otro
lado, Nuland informó a los legisladores sobre las órdenes dadas a los
embajadores estadounidenses para intentar sumar a otros países a las sanciones
contra el Kremlin, aunque expertos aseguran que esas medidas punitivas tienen
efectos devastadores para la economía global.
NdR, 10 de
marzo de 2022.