#Sextoañosalariosenperdida
#MasacuerdoconelFondo
F.P.
El ajuste en
su variante cínica o con amague de sensibilidad social lograron que los
salarios pierdan cerca de un tercio de su valor real o poder de compra. Un 27 %
para mayor exactitud. Pero el horizonte presagia un declive que puede
amesetarse o empeorar en el contexto económico venidero.
En tanto, los
dos principales espacios políticos alternan entre Pennywise y Luis Sandrini,
entre la apariencia cómica que puede mutar a terrorífica y lo que apena o casi
no tiene gracia. La diputada nacional Myriam Bregman (FIT) hizo el fin de
semana una descripción bastante exacta, al decir que “el acuerdo que ahora se
va a firmar convalida la estafa macrista. Por eso desde Juntos por el Cambio se
creen tan impunes”.
Esto porque
desde el Frente de Todos Pagan casi se indignan, luego que ciertos coroneles
del macrismo alertaran que el pacto con el Fondo Monetario Internacional sería
una bomba para el próximo gobierno. Descaro intergaláctico, pero basado en una
confusión social en base a la que 4 de cada 10 argentinos cree que a la deuda
con el FMI la contrajo la actual gestión [NdR: situación paradojal que tal vez indique
que este segmento no diferencia entre FdTP y Juntos en cuanto a resultados
socioeconómicos].
El
oficialismo actuó con las vacilaciones típicas de quien tiene que anunciar lo
impresentable, en la antesala del desembarco del acuerdo con el FMI al
Congreso. El jueves llamó a jefes de bloques opositores, aunque el proyecto no
ingresó hasta el día siguiente y en menos de 5 días habrá que estudiar los
mamotretos, trazar proyecciones seocioeconómicas y aprobarlo. Un contexto en
que la tarea parlamentaria roza lo paródico.
Ciertamente,
las revisiones trimestrales situarán al oficialismo al alcance de la más
cochina ignominia en el mundo de las finanzas. En cesación de pagos o default,
ante cualquier antojo de la cohorte virreinal de los enviados del FMI o por
intermediación de los archiduques del macrismo o de otro espacio aupado por la
ortodoxia y el proyecto de país para solamente 10 millones de prójimos.
En el
contexto venidero, el pacto de cogobierno con el Fondo prevé un tope a los
sueldos del sector público. Los haberes irán progresando de manera tal de ir
empardándole a los incrementos en los precios de bienes y servicios, pero sólo
si aumenta el Producto Interno Bruto de lo que queda de la Argentina.
Los salarios
llevan registrados desde 2015 hasta 2021 una goleada fenomenal, ya sea a manos
de Juntos por el Cambio o del Frente de Todos Pagan. En este lapso perdieron un
27 % de su poder de compra, lo que hace prever que el actual será el séptimo
año consecutivo en que cierren en rojo.
A lo mejor, a
esto se deba que algunos sectores del gobierno nacional festejaron que la
recaudación tributaria creciera de febrero de 2022 a idéntico mes del año
pasado un 62,8 %. La principal incidencia en tal evolución la proveyeron los
impuestos al comercio exterior, pero en paralelo cabe indicar que el impuesto
al consumo –el IVA- siguió su ritmo al galope con una suba del 58,2 % (de febrero
22 a febrero 21).
Esto último
parece señalar que, lejos de los objetivos del combate contra la inflación, el
Fisco se financia mediante esta alícuota sobre los bienes finales que adquiere
la mayoría de los connacionales. Si efectivamente hubiese una baja drástica en
la evolución general del precio de bienes y servicios, a lo mejor la
recaudación decaería en el ritmo que viene manteniendo desde hace 6 años hasta
hoy.
NdR, 5 de
marzo de 2022.