#CortefondosFMI
#Términosdecogobierno.
En filas
oficialistas el tramo final del segundo mes registró el pase de escofina a la
planimetría respecto a la votación del proyecto que sellará el acuerdo con el FMI.
Es que de acuerdo a ciertos adelantos que dieron algunos medios especializados,
el documento incluirá ciertos retrocesos que la gestión del Frente de Todos Pagan
se había comprometido a excluir. En particular, referidos a medidas en el segmento
previsional y laboral.
Eso dictaminó
que el oficialismo pasara de la nanoeuforia reeleccionista a la vacilación por
la eventual desaprobación del convenio con el Fondo. Esta última es hipótesis
para no descartar y llevó a que el Secretario parlamentario, Fernando “Chino” Navarro
describiese las negociaciones en el Legislativo en términos gastronómicos: “una
vez que pasás del primer plato o el primer café de los enojos, cuando ya entrás
al postre o al segundo café, y el ánimo baja entra el sentido común porque está
en juego la Argentina”.
El texto del
acuerdo con el organismo con sede en Washington contempla la ampliación de años
de aporte para trabajadores en actividad (“voluntario” apunta el texto del
dossier), la que funcionará en los hechos como un principio de reforma previsional;
tope a los haberes de obreros estatales y reducción de los envíos a las provincias
y a empresas estatales. En el caso de los empleados públicos se introduce el
polémico indicador de aumento segun la productividad.
En tanto, sigue
latente el interrogante acerca de nuevos tarifazos en servicios regulados como
electricidad y gas. Para el sociólogo Artemio López, “en un país con ingresos
tan deprimidos tras la doble pandemia de Macri y el Covid, es imposible ´segmentar´
sin impactar sobre amplios sectores poblacionales medios y medios bajos que no
pueden afrontar aumentos de tarifas”. De acuerdo a su punto de vista, el
desafío sería “reducir el déficit aumentando ingresos no bajando gastos”.
En tal escenario,
el titular de la consultora Equis apuntó que “el 90% de las familias argentinas
tiene ingresos menores a los $150.000 mensuales, según EPH”. Por lo tanto, razonó
López. “no pueden afrontar un aumento de tarifas. Cualquier ´segmentación´
impactaría sobre sectores medios y medios bajos, lo que torna inviable ´segmentar´
sin asumir un enorme costo social”.
Unos pasos más
a la izquierda, la diputada nacional Myriam Bregman advirtió que “se van
conociendo los lineamientos del acuerdo con el FMI y es imposible no evocar la
feroz frase de Juan Carlos Torre en su reciente y comentado libro”: Citando al
economista, la parlamentaria recordó que “se llegó a un acuerdo con el FMI. La
euforia de Alfonsín era más propia de otro acontecimiento”.
Bregman
alertó que “medidas como la segmentación de tarifas, lejos están de buscar una ´mayor equidad social´, sino que son un
requisito del FMI que progresivamente se irá expandiendo sobre otros sectores
sociales”. Mientras que entrevió un “ataque a los regímenes jubilatorios
especiales y de la suba de la edad jubilatoria bajo el eufemismo de que será ´voluntaria´”.
Finalmente vaticinó que “otras medidas, como el revalúo de inmuebles, el
recorte de transferencias a las provincias, vendrán pronto”.
NdR, 21 de febrero
de 2022.