#Horizonteeconomico
#PreacuerdoFMI
F.P.
Las
expresiones al estilo “ou mai dog” proliferan en los canales de comunicación
interna gubernamentales, mientras la perrada se entretiene con el debate
mesozoico entre comunismo o capitalismo selvático. Tal vocabulario entre los
funcionarios nacionales está ligado a las señales desde Washington acerca de la
interminable colocación de postas y advertencias emitidas desde las oficinas del
Fondo Monetario Internacional.
En contraste,
el presidente Alberto Fernández consideró que “el gobierno de Joe Biden
acompañó” a la Argentina al principio de acuerdo con el FMI. Aunque el homólogo
de Gabriela Cerruti en el organismo de crédito internacional planteó exigencias
de ajuste más amplio y advirtió que el supuesto preacuerdo está muy lejos de
ser enviado a impresora.
En efecto, el
portavoz del Fondo, Gerry Rice, señaló en la semana que se fue que lo
preconvenido con el gobierno a cargo de Fernández aún no llegó a conversarse
dentro del staff. En paralelo, precisó que nuestro país debería ir hacia una “reducción
duradera” en los “subsidios a la energía”, variante cualitativa que podría
traducirse como indicación de tarifazo sin mayores escrúpulos numéricos, al
estilo Aranguren.
En esta
penúltima semana de febrero, el nuevo titular del bloque oficialista en Cámara
baja se estrenará con una rosca a la hora del desayuno con integrantes del
elenco efedetista. El santafesino Germán Martínez dedicará estos 5 días hábiles
a intentar contactos, intercalando presenciales y remotos, a diputados del
Frente de Todos de votar lo que venga desde Balcarce 50 o de la intersección de
calle 19 y avenida Pennsylvania.
El testeo
legislativo que pondrá en marcha el sucesor de Máximo Kirchner tendrá como eje
central auscultar la maniobrabilidad lingüística de los miembros del
efedetismo, No resulta sencillo buscar sinónimos más amables a una palabra que
comienza con “a”, sigue con “j”, continúa con “u”, después con “s”, luego con “t”
y finaliza con la “e”.
En Diputados
La sesión
extraordinaria será convocada en Diputados para la última semana de febrero,
mientras los aprestos chúcaros a la letra del fondo se emitieron desde bancas
del FdT y sus titulares como la salteña Verónica Caliva o el parlamentario metropolitano
Itaí Hagman. En cambio, los miembros de la “opositora” bancada Juntos
adelantaron su respaldo, dada su habilidad para el macaneo verbal. Basta con
recordar “sinceramiento” como reemplazo de “tarifazo”, “crecimiento invisible”
en sustitución de “caída de la economía” y alguna mercadería de contrabando
adicional.
En lo que
importa y es asunto estructural, como son los números, 2022 será el quinto año
consecutivo en que los asalariados pierden contra la evolución general de los
precios de productos y servicios. Los dos últimos con el macrismo y su
sofisticación lingüística, más los tres que cumplirá a fin de año la gestión
albertista y su verba de corrección política [NdR: su artilugio “correlación de
fuerzas” con el que pretende adoctrinar en el derrotismo, avergonzaría a la
lista completa de próceres independentistas, peronistas o de otra suscripción
ideológica]. Y la misma lección: trabajar para ser indigente o, en el mejor de
los casos, pobre.
“No voy a
imponer un régimen maoísta”, prometió jocosamente el mandatario argentino. Algo
que ni el propio Xi Jinping sugeriría a terceras naciones o a los ciudadanos de
su China, tal vez sólo para eludir risotadas al por mayor. Sí, lo que está por
verse es cómo se entrenarán los argentinos en este torneo que impone sobrevivir
con mendrugos.
Durante el
fin de semana, hasta NdR llegaron trascendidos relacionados con feriado
cambiario o golpes de mercado. Desde el sector de las instituciones financieras
locales, aclararon que “por ahora” no se emitió ninguna orden desde el Banco
Central en tal dirección. Sin embargo, la situación de las reservas líquidas en
dólares en el BCRA es enclenque y es altamente probable que así se mantengan
durante los próximos dos años.
NdR, 13 de
febrero de 2022.