#Virajediscursivo
#ChinaFernandezFMI
F.P.
Este fin de
semana se encuentra en suspenso la idea oficialista de intentar proyectar el
plan Timado al Mayor Consorcio Internacional de Garcas Planetarios. De todas
formas, en atención a este TAMCIGP el
presidente Alberto Fernández visitó este sábado la plaza Tiananmen y dejó una
ofrenda en la tumba de Mao Tse Tung, dos de los lugares hacia los que
peregrinan los seguidores de la adaptación al mandarín de la obra El Capital.
Si acaso este
plan TAMCIGP fuese una puesta en escena, destinada a entretener al papanataje,
al menos cabe indicar que el resto del elenco desarrolló su rol con acierto. Incluso
lo hizo de esta manera hasta la humorista involuntaria Cristina Pérez, quien recitó
sus líneas haciendo un mix de comunismo & zarismo. Señal de entusiasmo y
hasta muchas veces desborde motivacional que genera el verano respecto al que
se advierte con frecuencia los riesgos de calor, deshidratación, reggae y otras
que acarrea.
¿Es verosímil
la indicación de Kris Georgieva en cuanto al obstáculo que podría plantearse
desde sectores de izquierda y centroizquierda al preacuerdo con el FMI? ¿Qué grado
de credibilidad cabe suponer del voluntarismo gubernamental criollo, en cuanto
a que este convenio con el FMI permitiría el crecimiento de la economía?
A la par que
Alberto Fernández expresa este fin de semana tales guiños a los que la derecha
imputa “comunismo”, en nuestro país se debaten algunas variables menos
ideológicas: si al FMI le deben pagar la Sociedad Rural Argentina o la
Asociación de Bancos Argentinos, la inflación que en enero podría haber
alcanzado el 4 %, la consecuente pérdida del valor en los salarios, el quinto
año al hilo en que los sueldos van a Vilcapugio y Ayohúma, y las cada vez más
tenues expectativas que la remuneración trepe aunque sea por encima de la línea
de indigencia (calculada en $ 33.000 mensuales, según datos oficiales).
El Relevamiento
de Expectativas de Mercado, estudios privados que anticipan datos al Banco
Central, adelantó el fin de semana que la inflación del primer mes del año
alcanzó el 3,8 %. En base a esto, los mismos estudios (26 consultoras locales e
internacionales y 13 entidades financieras) previeron que la inflación durante
2022 podría llegar al 55 %.
En este mismo
REM, los consultores concluyeron que el desempleo alcanzó en 2021 el 8,3 %,
pero que en el primer trimestre de 2022 la tendencia es en dirección a un
incremento del desempleo hasta el 8,7 %. En un contexto socioeconómico
planteado en esos términos y sin contar los efectos de un pacto con el FMI,
resulta difícil imaginar un porvenir electoral venturoso para el Frente de Casi
Todos Menos Fulano Mengano y Zutano.
Números y
porcentajes
A lo mejor
sea esto último lo que intuyó el ex titular del bloque en Diputados del FdT,
Máximo Kirchner, cuando presentó su renuncia al cargo partidario. En off,
parece que la explicación del legislador venido de Santa Cruz fue mucho más
argumentativa. Kirchner, al parecer, resaltó las coincidencias entre lo que el
acuerdo proyecta a mediano plazo y el menú de exigencias solicitado en el
último coloquio de IDEA por Horacio Rodríguez Larreta: alineamiento de Juntos,
más dirigentes que representen a un 70 % de los votos de la ciudadanía, en
torno a un próximo plan económico con menos mendrugos para distribuir a la
paisanada.
Alrededor de
este rediseño general de la Argentina anduvieron revoloteando los planteos del
moncloísmo, robertocarlismo, nedflanderismo o los que exhortan a “cerrar la
grieta”. Es decir, la resignación sin derecho a reclamo y que tales
lineamientos son lo único en el menú para “sacar adelante al país” de las malas
administraciones que el macrismo, el kirchnerismo, el albertismo, el maoísmo, la
RAM, el Hucumar o el causante imaginario que invoque la administración del
momento ocasionaron.
En el elenco
oficial se entremezclan los que enarbolan el plan Timado –o TAMCIGP- y quienes
se aferran a la variante Churchill. El primer grupo es el que repite que Casa
Rosada le sacó una gran cantidad de concesiones al Fondo Monetario y ello hará
posible la reelección del actual mandatario en las presidenciales 2023. El
segundo, en cambio, atisba que al igual que el primer ministro británico,
Fernández podría ganar la guerra (contra el coronavirus) y sin embargo perder
las elecciones.
En un
flashback, este fin de semana se dio a conocer una versión extraoficial acerca
del tenso diálogo que mantuvieron el miércoles 26 de enero pasado el dimitente
legislador y el hoy hospedado por el gobierno chino. Referido a Larrega: “Él quiere su Moncloa, acá
le vas a dar vos su Moncloa”, le habría reprochado Máximo Kirchner a Fernández, mención que incluyó en su análisis del viernes el periodista Alejandro Bercovich (BAE
Negocios).
Y si cabe
aclarar decimos que los pactos de La Moncloa tuvieron como resultado la
subdivisión del trabajo y la producción a lo eurozona, que le dejó a España el
lugar como economía de servicios, lo que a su vez derivó en un escenario
laboral de precariedad. En contraste, lo hecho por los gobernantes ibéricos
explicaron la posterior satisfacción, no de sus connacionales, sino para los
franceses y alemanes. Por ello, unos años atrás los economistas y dirigentes
del bloque continental la incluyeron en el grupo PIGS, un acrónimo que también
remite a “chanchos”. Una forma diferente a denominarlos indeseables.
La frase “es
la economía, estúpido”, acuñada por el consultor James Carville durante la
campaña presidencial en la que Bill Clinton se consagró como presidente, volvió
a sonar en estos días en el Río de la Plata. Con elevada probabilidad, la
mención ofrezca un principio capaz de explicar el desarrollo posterior de este
´22 recién estrenado. Un año que no proyecta catastros donde reine el optimismo
entre un 50 % de los argentinos.
Foto 2: tapa revista Barcelona.
NdR, 5 de
febrero de 2022.