#ProyeccionpreacuerdoFMI
#HoradelCongreso
La antesala
del viaje presidencial a Rusia y China está surcada por el debate sobre el gran
tema tabú que enfrentará nuestro país: las consecuencias del preacuerdo con el
FMI. Aunque también tiene un apartado metodológico: cómo se emitirá ese
recetario que impulsa la sequía en bolsillos de millones de prójimos. Es decir,
a través del Legislativo nacional o por DNU.
El optimismo
inicial que acompañó el anuncio presidencial del preacuerdo con el Fondo
Monetario tuvo un perigeo en el núcleo más íntimo del mandatario, a medida que
se hicieron las diversas lecturas macroeconómicas y políticas. En apenas 48
horas, los “tifossi” del organismo internacional con base en Washington parecen
haberse ido esfumando como en aquel 8 de julio de 2014, en el estadio Mineirao,
día fatídico del 7-1 que al día de hoy resulta inolvidable para los brasileños.
A tal punto
que los dirigentes de Juntos Por el Cambio sugirieron a Balcarce 50 tener a
mano la vía de un Decreto de Necesidad y Urgencia para asignarle soporte legal
al batracio en cuestión. O la alternativa de derogar la ley que obliga a pasar
por el Congreso nacional las operaciones con deuda. “Así evitamos pagar nosotros
el costo político de aprobarlo nosotros”, aseguró este martes el portal Perfil,
en referencia a un dirigente de JxC.
El titular de
la Cámara baja, Sergio Massa, ratificó este martes que el documento del
preacuerdo pasará por el Poder Legislativo y que el oficialismo exigirá que se
vote a libro cerrado, sin objeciones a la redacción original. Esto generó una
incógnita, respecto a si los legisladores del kirchnerismo –el sector más
numeroso en este recinto- asentirá este condicionamiento.
El ex
diputado nacional Héctor Recalde, una de las voces con mayor predicamento en
este segmento del FdT consideró que Alberto Fernández “es mi presidente”,
mientras que Cristina Fernández de Kirchner es su conductora. Entre los dos,
aclaró el abogado laboralista: “yo por opto por ella”, le dijo a Radio 10.
Además, Recalde cuestionó lo negociado con el Fondo Monetario al entender que
equivale a “una cesión de la soberanía”.
A su turno,
el diputado nacional Leopoldo Moreau reiteró su idea de introducir
modificaciones al preacuerdo, a diferencia de lo estipulado por Massa. Además,
cuestionó que “le estuvimos pagando durante dos años sin acuerdo al FMI y
llegamos al último tramo de la negociación rascando la olla del Banco Central”,
destacó en una entrevista con AM 750.
Al respecto
de lo indicado por Moreau, el analista Horacio Rovelli recordó el domingo
pasado que el “superávit comercial de 12.528 millones de dólares del año 2020 y
los 14.750 millones del año 2021 se evaporaron, haciendo que las reservas
internacionales desciendan en los dos años de gestión de Alberto Fernández”. El
columnista de El Cohete a la Luna dejó en claro que esto se dio por decisión de
política monetaria porque desde el Banco Central se vendió al tipo de cambio
oficial u$s 8.300 millones a grandes empresas, a los que sumó ventas en estas
mismas condiciones a empresas importadoras de u$s 6.300 millones.
En situación
casi de asfixia en materia de reservas, el gobierno nacional llegó al viernes a
comunicar la urgencia con la que se debía acordar con el FMI. Por ello, muchos
se sorprendieron en el propio espacio político y recién hoy vieron que dicha “propuesta
está llena de peligros. Por ejemplo que la tasa de interés esté por encima de
la inflación”, como alertó Moreau.
Por su parte,
desde el FIT la diputada nacional Myriam Bregman aseguró que “el acuerdo no va
a traer una salida para las mayorías populares”. La parlamentaria cuestionó la
prédica oficialista que este convenio no incluirá “ajuste”, tampoco “condicionamientos”
a la definición de lineamientos económicos, pero “aceptaron sin chistar la herencia del macrismo y ahora sufre un alto
grado de deslegitimación dentro de la propia coalición gobernante”, le dijo al
canal de televisión IP.
Por su parte,
el sociólogo Artemio López rememoró que el FdT es una “coalición asimétrica”,
dado que aquel que cuenta con “gran poder de decisión tiene escaso poder
electoral y escaso poder de decisión quien tiene gran poder electoral”. Por lo
cual el titular de la consultora Equis lo comparó con el “viejo Frejuli donde
deciden Solano Lima y Frondizi y Perón la mira pasar”.
En tanto, la
economista Felisa Miceli evaluó que “cualquier acuerdo con el Fondo Monetario
es malo”, aunque en el caso particular “decir que no había alternativa me hace
pensar en el camino que debía construirse para que hubiera esas alternativas”.
Algo similar a una respuesta a tal planteo es lo que ofreció el dirigente del
FIT Gabriel Solano al precisar que “el FMI pedía subir la tasa de interés,
reducir la asistencia del BCRA al Tesoro, reducir el déficil fiscal...
esencialmente, el acuerdo es en los términos del FMI, que valoró el ajuste que
viene haciendo el gobierno vía inflación”.
Incluso,
mencionó en su análisis que en la actualidad “los jubilados cobran un tercio de
la canasta básica de la tercera edad pero en el gobierno dicen que el acuerdo
con el FMI no contempla una reforma previsional”. Según Solano es evidente que
el sendero ya comenzó a recorrerse porque “ya lo hicieron antes”.
NdR, 1 de
febrero de 2022.